Separatistas musulmanes en Filipinas mantienen amenazan de muerte a 37 rehenes
El grupo separatista musulmán "Abu Sayyaf" ha amenazado con matar a los 37 rehenes que mantiene desde ayer, lunes, en Mindanao, en el sur de Filipinas, mientras que el Ejército prepara una operación de rescate pese a las advertencias de los guerrilleros.
ZAMBOANGA.--- El grupo separatista musulmán "Abu Sayyaf" ha amenazado con matar a los 37 rehenes que mantiene desde ayer, lunes, en Mindanao, en el sur de Filipinas, mientras que el Ejército prepara una operación de rescate pese a las advertencias de los guerrilleros. Miembros de "Abu Sayyaf", que luchan por establecer un estado islámico en Basilan, perteneciente a la provincia de Mindanao, situada a unos 900 kilómetros al sur de Manila, asaltaron ayer varias escuelas y secuestraron a 50 alumnos, 17 profesores y un sacerdote. Aunque anoche liberaron a algunos de los rehenes, a 37 de ellos les obligaron a acompañarles a las montañas donde se refugian y hoy les amenazaron de muerte si el Ejército de Filipinas cerca sus bases. El comandante del Ejército, general Narciso Abaya, que ha viajado a esta zona para dirigir personalmente las operaciones, aseguró a los periodistas que seguirán con el operativo para rescatar a los 37 secuestrados pese a las amenazas del grupo guerrillero. "No detendremos las operaciones militares para rescatar a los rehenes. Esa opción está descartada", señaló el militar. Los guerrilleros islámicos también han amenazado con perpetrar atentados simultáneos en distintas ciudades en el caso de que las Fuerzas Armadas preparen una operación militar para rescatar a los rehenes, según el portavoz de los separatistas, Abu Asmad Alajudin. "No vacilaremos en ejecutar a todos los rehenes y realizar atentados contra ciudades claves. Nuestro grupo está dispuesto a llevar a cabo estas amenazas", dijo Asmad a la emisora local DXXX-RPN. Los secuestros se realizaron en dos ataques distintos. En el primero de ellos, seis guerrilleros de "Abu Sayyaf" tomaron rehenes en la escuela del pueblo de Sumisip, pero más tarde liberaron a 20 estudiantes y siete profesores. El otro secuestro tuvo lugar en el pueblo de Tuburan, donde los musulmanes radicales tomaron a otros 10 profesores como rehenes, que fueron trasladados a las bases de "Abu Sayyaf" en las montañas. El portavoz del grupo aseguró que todos los retenidos están sanos y salvos, pero necesitan alimentos y mantas, ya que hace frío en la zona, además de la visita de un equipo de médicos, dado que sufrieron contusiones cuando escalaban las montañas de Sumisip. El comandante del Ejército reconoció que las operaciones de rescate serán lentas, ya que la seguridad de las víctimas es de máxima importancia. Por su parte, el nuncio apostólico Gianni Vincenzo Morenni expresó su preocupación por el secuestro y pidió a los guerrilleros de "Abu Sayyaf" que liberen a los rehenes. "Espero que sientan el dolor que sufren los padres de los niños", declaró el nuncio a través de un comunicado enviado al Palacio del Obispo de Basilan. La amenaza de muerte contra los secuestrados se ha producido el mismo día que el presidente del país, Joseph Estrada, viajó a Kauswagan, un pueblo de Mindanao, situado a sólo 130 kilómetros de Basilan. En este pueblo murieron la semana pasada nueve soldados, casi un centenar de miembros del Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI), ajenos al grupo "Abu Sayyaf", y dos civiles en unos enfrentamientos que se prolongaron durante tres días. El presidente Estrada aseguró hoy en Kauswagan que "buscamos la paz, pero no admitiremos que nuestros enemigos se aprovechen de eso", y añadió que "lo que ha hecho el FMLI es echar un pulso al Gobierno y el Ejército no se detendrá hasta vencerlos". Tanto "Abu Sayyaf" como el FMLI luchan por el establecimiento de un estado islámico en el sur de Filipinas, pero actúan de forma independiente e insisten en que son formaciones con objetivos diferentes. Mientras "Abu Sayyaf" nunca se ha planteado negociar con el Gobierno y su lucha se centra en el secuestro de civiles y religiosos, el FMLI se ha sentado en una mesa a conversar con las autoridades sobre el conflicto y es el más grande entre los grupos que luchan en Mindanao.




