Cientos de incendios podrian causar nueva catastrofe ambiental
La humareda que desprenden los centenares de incendios que devoran la parte central de la isla indonesia de Sumatra amenaza con causar una nueva catástrofe medioambiental en el Sudeste Asiático.
Yakarta - La humareda que desprenden los centenares de incendios que devoran la parte central de la isla indonesia de Sumatra amenaza con causar una nueva catástrofe medioambiental en el Sudeste Asiático.El peligroso índice de contaminación que se registra en Sumatra es resultado del veloz incremento de los descontrolados incendios, que en apenas una semana han pasado de 90 a 296 y amenazan con extenderse por toda la isla, según las imágenes captadas por los satélites.Las existencias de máscaras protectoras se han agotado en la ciudad de Pekambaru, en la región central de Sumatra, donde las autoridades advirtieron a la población de que no salga a la calle para evitar los efectos nocivos de la humareda.La ciudad se encuentra atenazada por un humo que impide la visibilidad más allá de los 400 metros y las autoridades han recomendado no viajar por las carreteras de esta región.A los hospitales ya han acudido decenas de personas con problemas respiratorios. Muchos colegios han cerrado sus puertas y las compañías aéreas han desviado sus aviones por la falta de visibilidad.Los gobiernos de Singapur y Malasia se preparan ante una posible catástrofe medioambiental similar a la ocurrida en 1997, cuando los bosques de Sumatra y de la provincia de Kalimatan, en la isla de Borneo, fueron pasto de las llamas y el humo llegó hasta esos países vecinos.Según la Agencia de Meteorología de Singapur, el fuego se extiende hacia el Estrecho de Malaca, una de las vías marítimas más transitadas de la región.Los mayores incendios se registran en bosques de densa vegetación, donde los campesinos o empleados de las compañías agrícolas emplean el fuego para arrebatar suelo a la jungla de forma ilegal y plantan palmas de las que extraen aceite y eucalipto.Los precios del aceite de palma y el caucho han registrado una fuerte caída este año, lo que ha llevado a las compañías y pequeños agricultores a extender sus plantaciones.Tras la catástrofe medioambiental de 1997, que a Indonesia le costó 4.000 millones de dólares, el Ministerio de Plantaciones identificó a 176 compañías como los causantes de los incendios, pero ningún responsable fue procesado o multado por ello.Además de la falta de aplicación de las normas, la crisis económica que sufre Indonesia le impide hacer frente a la vorágine de los incendios, que los campesinos intentan sofocar armados con machetes y sin agua.La devastación está siendo tan atroz que algunas áreas nunca podrán ser recuperadas dado que los animales mueren o huyen en busca de agua y comida."Mamíferos, aves, reptiles, anfibios e insectos mueren calcinados por estos fuegos, producto de la codicia", denunció Ron Lilley, representante del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).Malasia y Singapur temen que una débil y tardía respuesta de Indonesia a los incendios motive que la blanca humareda cubra sus cielos como ocurrió en 1997, cuando declararon el estado de emergencia.Las dimensiones de la tragedia de 1997 aún se desconocen, aunque algunas fuentes cifran en casi 10 millones las hectáreas arrasadas por las llamas entre ese año y el siguiente.La región afectada por aquellos incendios permaneció contaminada por una inmensa niebla negra que se mantuvo durante meses y no se fue hasta que llegaron las lluvias del monzón.En Sumatra, unas 4.000 personas fueron atendidas con graves problemas respiratorios, mientras que algunas especies de mamíferos como el orangután, el tigre y el rinoceronte, sufrieron las consecuencias de la destrucción de su hábitat.Entre 1982 y 1994, los bosques de Indonesia, Singapur y Malasia ya habían sufrido un tremendo impacto ecológico debido a los incendios, pero la tragedia de 1997 alcanzó dimensiones históricas.




