Gobierno y empresa Microsoft siguen muy enfrentados en reanudacion de juicio
El juicio contra Microsoft se reanudó brevemente en una sesión en la que se demostró que el Gobierno de Estados Unidos y el gigante de los programas informáticos siguen muy enfrentados acerca de una posible solución dialogada.
El juicio contra Microsoft se reanudó brevemente en una sesión en la que se demostró que el Gobierno de Estados Unidos y el gigante de los programas informáticos siguen muy enfrentados acerca de una posible solución dialogada.A pesar de las conversaciones secretas de las últimas semanas, las fuertes diferencias persistieron hoy mientras acusación y defensa presentaron sus argumentos ante el tribunal acerca de si Microsoft violó o no las leyes antimonopolio de Estados Unidos.Microsoft empleó el poder de su monopolio para "inducir, amenazar, sobornar y coaccionar" a sus clientes de que no hicieran negocios con sus rivales, afirmó el abogado David Boies en nombre del Gobierno federal de EEUU y de los 19 estados que se unieron a la querella.Además afirmó que Microsoft violó dos secciones de la Ley Antimonopolio por vincular (según el Gobierno de forma ilegal) al navegador para internet Explorer con el sistema operativo Windows.El abogado de Microsoft, John Warden, consideró por su parte que el Tribunal Supremo estadounidense, a través de varias decisiones adoptadas en las últimas décadas, ha establecido la legalidad de las prácticas de su empresa.La acusación del Gobierno "choca directamente contra la jurisprudencia establecida", afirmó Warden.El juez federal que sigue el caso, Thomas Penfield Jackson, dio una de cal y otra de arena al dirigirse a ambas partes.Por una parte, insistió en que el monopolio de Microsoft sobre el sector de los programas informáticos es similar al que tenía el gigante petrolífero Standard Oil, la compañía de John Rockefeller que fue disuelta en 30 empresas pequeñas en 1911 debido a su dominio absoluto del mercado."No veo la diferencia", dijo el juez Jackson sobre el poder de ambas compañías.También rebatió los argumentos de Warden acerca de que Microsoft actuó para defender los derechos de patente de sus productos. "La verdad es que no entiendo su defensa de los derechos de patente", afirmó el juez.En cambio, el magistrado puso en duda los argumentos de Boies acerca de si el vínculo del navegador Explorer al resto del sistema Windows es ilegal.Jackson encargó un informe sobre las cuestiones legales de ese vínculo a Laurence Lessig, un experto de la Facultad de Derecho de la famosa Universidad de Harvard, cuyo contenido es favorable en este capítulo a Microsoft.Las conclusiones de hoy fueron la última posibilidad de ambas partes para influir en Jackson antes de que decida si Microsoft ha violado la ley.A partir de ahora, el juez tiene que establecer si la empresa de Redmond (Washington) efectivamente violó las leyes antimonopolio, para lo que puede necesitar varias semanas más.En caso de que considere que hubo comportamiento criminal, el magistrado necesitaría más tiempo para decidir los remedios necesarios para solucionar la situación, el más drástico de los cuales sería una ruptura de la compañía.El juez Jackson estableció un calendario por pasos para promover, precisamente, que las dos partes llegaran a un acuerdo amistoso que evitar que cualquier decisión final pueda ser apelada y pase años en los tribunales de apelaciones.El primero de esos pasos se produjo el pasado 5 de noviembre, cuando Jackson consideró que Microsoft tenía un poder de monopolio en el sector, y que además lo usó en detrimento de los consumidores y de las empresas rivales.Pero el elevado tono de los argumentos de hoy apunta a que las dos partes siguen lejos de un acuerdo extrajudicial, a pesar de la mediación del juez federal Richard Posner, jefe del tribunal de apelaciones con sede en Chicago.Posner ha dirigido una serie de negociaciones secretas que se han celebrado en Chicago en las últimas semanas, pero hasta ahora no hay indicios de avances significativos.




