Excavaciones intentan explicar misterio de tumbas Romanas de niños
Un equipo de arqueólogos intentan aclarar los motivos por los que, junto a una de las calzadas de salida de la antigua Emérita Augusta (actual Mérida), existe una zona de enterramientos romanos exclusivamente infantiles.
Un equipo de arqueólogos intentan aclarar los motivos por los que, junto a una de las calzadas de salida de la antigua Emérita Augusta (actual Mérida), existe una zona de enterramientos romanos exclusivamente infantiles.Se trata de un hallazgo que no había sido documentado en el mundo romano y al que los expertos tratan de buscar una explicación mediante los trabajos arqueológicos de excavación.Los investigadores encontraron recientemente una veintena de fosas ocupadas por los restos de fetos y niños de hasta cinco años de edad.El coordinador de las excavaciones en la ciudad, Pedro Mateos, explicó a EFE que el solar acoge tumbas paganas fechadas entre los siglos I y IV, de las que aún no se ha podido determinar la fecha concreta, aunque precisó que pertenecen a los estratos arqueológicos más altos.La concentración de fosas de niños y nonatos es inusual en la cultura romana, por lo que se excava la parte del solar aún sin estudiar con el fin de encontrar la clave que permita ofrecer una explicación para la que hasta el momento se dispone únicamente de diversas hipótesis.En sus declaraciones a EFE, Mateos evitó referirse a estos posibilidades por considerar que son aventuradas, y prefirió esperar a los resultados de los estudios que llevan a cabo en la actualidad."Posiblemente encontremos ahora los restos de sus padres y a partir de ellos se explique todo", indicó el coordinador de las excavaciones.El arqueólogo señaló que los romanos no enterraban a las personas fallecidas por zonas en función de sus edades, sino que la delimitación de lugares funerarios se efectuaba por otros factores, como, por ejemplo, la pertenencia de los difuntos a un colegio profesional determinado.El hallazgo de restos funerarios en esta zona de España es frecuente, indicó Pedro Mateos, pero en este caso la particularidad está en la reunión de inhumaciones infantiles, una incógnita que los arqueólogos que desentrañan día a día el pasado de la antigua capital de la Lusitania romana.




