FRACASA EL LANZAMIENTO DE UN COHETE CON UN SATELITE CIENTIFICO
La capacidad tecnológica espacial japonesa sufrió el jueves un nuevo revés al fracasar la puesta en órbita de un satélite científico impulsado por un cohete de fabricación local que no logró tomar altura.
La capacidad tecnológica espacial japonesa sufrió el jueves un nuevo revés al fracasar la puesta en órbita de un satélite científico impulsado por un cohete de fabricación local que no logró tomar altura.Según el Instituto de Ciencia Espacial y Astronáutica (ICEA), del ministerio de Educación, el cohete M-5, de 140 toneladas y un coste de 6.800 millones de yenes (63 millones de dólares), tuvo problemas de ignición nada más ser lanzado esta mañana desde la base espacial de Uchinoura, en la sureña provincia de Kagoshima.El M-5, fabricado por la división aeroespacial de Nissan Motor, no tomó la velocidad deseada y sólo subió a una altura de entre 80 y 100 kilómetros, en lugar de los 250 kilómetros mínimo necesarios para colocar en su órbita alrededor de la Tierra el satélite que transportaba.Las autoridades indicaron que aunque el satélite se desprendió del cohete, no se logró contactar con él para corregir su dirección, y añadieron que se ignoraba de momento si se había destruido o se había perdido en el espacio.El satélite, denominado Astro-E, que costó 11.600 millones de yenes (unos 107 millones de dólares) y pesa 1,7 toneladas, está diseñado para la observación astronómica.Dotado de un telescopio capaz de registrar las emisiones de rayos X, su misión era observar el gas a altas temperaturas, de hasta 100 millones de grados centígrados, en un grupo de galaxias con lo que los científicos japoneses esperaban obtener datos reveladores sobre la historia del universo, según el Instituto.El lanzamiento del cohete fue pospuesto en dos ocasiones esta semana debido a diversos fallos, incluida la desconexión de los sistemas eléctricos de control y seguimiento en la base por un operario que tropezó con un cable.El accidente espacial de hoy se produce tras el estrepitoso fracaso que tuvo la Agencia de Desarrollo Espacial japonesa (NASDA) el 16 de noviembre, cuando el cohete H-II con un satélite para el control de la navegación aérea, valorados en 325 millones de dólares, tuvo que ser explotado deliberadamente al fallar uno de los motores poco después de su lanzamiento.El fabricante del cohete Nissan Motor estudia la venta de su división aeronáutica a Ishikawajima-Harima Industries (IHI), el mayor productor de motores de avión del Japón.El de hoy ha sido el quinto fracaso de lanzamientos de cohetes que sufre Japón en los últimos tres años.




