OBSERVATORIO DE P.RICO PUEDE SER ULTIMA OPORTUNIDAD DE LOCALIZAR NAVE
La búsqueda de la nave Mars Polar Lander ha vuelto a resultar infructuosa, pese a utilizar potentes radiotelescopios de Europa y EEUU, y ya sólo queda usar, entre los últimos recursos, el gigantesco observatorio de Arecibo, en Puerto Rico.
La búsqueda de la nave Mars Polar Lander ha vuelto a resultar infructuosa, pese a utilizar potentes radiotelescopios de Europa y EEUU, y ya sólo queda usar, entre los últimos recursos, el gigantesco observatorio de Arecibo, en Puerto Rico.Esta posibilidad, que la NASA estudia para finales de mes, cuando Marte esté "a tiro" del complejo de Arecibo, se ha barajado una vez que las potentes antenas que han escuchado el espacio en los últimas días sólo hayan recibido de ese planeta un profundo silencio.El Mars Polar Lander, la nave que a estas alturas debería estar estudiando el polo sur marciano, permanece desaparecida desde hace 68 días, según el reloj digital que la NASA mantiene activo pese a que la misión fue dada en principio por perdida.El Lander, la segunda nave perdida en el programa reciente de exploración de Marte, debería haberse posado allí el 3 de diciembre, pero la ausencia de contacto que siguió a la maniobra de entrada en la atmósfera indica que la nave pudo quedar destruida en el empeño.Cuando ya se le daba por perdida e incluso se declaró oficialmente el fin de la búsqueda, el pasado 17 de enero, un débil murmullo captado días después por una potente antena de la Universidad de Stanford volvió a reabrir la búsqueda y devolvió las esperanzas a los técnicos del Jet Propulsion Laboratory de la NASA.Las antenas del observatorio Jodrell Bank del Reino Unido, del complejo WSRT de Holanda y de CNR Instituto de Radioastronomia de Bolonia, en Italia, se sumaron en seguida a la búsqueda a petición de los astrónomos estadounidenses."Han estado trabajando contra reloj para ayudarnos y les estamos muy agradecidos por el esfuerzo", ha dicho Richard Cook, responsable del proyecto de Mars Polar Lander en el laboratorio Jet de la NASA, en Pasadena, California.Pese a la gran sensibilidad de estos observatorios, no se ha podido confirmar la débil señal captada desde la Universidad de California y las esperanzas han vuelto a desvanecerse.Marte, que en estos momentos está a unos 180 millones de kilómetros de la Tierra, ha confirmado las expectativas de los más pesimistas, extendiendo una capa de misterio sobre este nuevo intento fracasado de explorar el planeta.En el último año, han fracasado en Marte dos proyectos, el Mars Climate Orbiter y ahora el Mars Polar Lander, pero en las últimas 3 décadas se han estrellado contra su atmósfera o en el intento dos tercios del total de las misiones enviadas desde EEUU y la antigua Unión Soviética.Todos los intentos rusos fracasaron y buena parte de los estadounidenses, pero también se cosecharon grandes éxitos, como el programa Viking, en 1972, y con el Pathfinder, en 1997.Uno de los escépticos de la NASA respecto a la posibilidad de recuperar la comunicación con el Lander ha sido el director del programa científico, Carl Pitcher, quien, sin embargo, reconoció que "si hay una sola oportunidad -de encontrar la nave- debemos intentarlo".Varios de los expertos en esta misión han indicado que la señal captada por las antenas de la Universidad de Stanford eran realmente débiles y que, incluso, pasaron desapercibidas en un principio, confundidas entre la "estática" recibida como ruido del espacio.Las señales, se piensa ahora, podrían proceder de la Tierra o de cualquier fuente próxima al planeta, según han reconocido los técnicos espaciales quienes, sin embargo, creen que hay una posibilidad mínima de que procedan de Marte.Si finalmente el observatorio de Puerto Rico se suma a la búsqueda con su potente radiotelescopio, las posibilidades de barrer el espacio en busca de señales se multiplicarán, pero esta será ya una de las últimas oportunidades.La NASA tiene en órbita marciana al Mars Global Surveyor, una nave que debería haber captado las señales del Mars Polar Lander si todo hubiera ido según lo previsto, pero también este sistema de contacto ha fracasado.Esto ha llevado a algunos científicos a aventurar que el Lander yace gravemente dañado en algún accidente del terreno del polo sur marciano, mudo e incapaz de acometer la tarea para la que había sido enviado: averiguar si realmente hay agua en el planeta rojo.




