HISTORIA DE AMOR, ESTAFA, AMENAZAS DE MUERTE Y ACCION JUDICIAL
Una historia de amor entre una uruguaya y un mexicano que se inició a través de Internet derivó en boda pero concluyó con una supuesta estafa, separación, amenazas de muerte a través del correo electrónico y la intervención de la Justicia uruguaya.
Una historia de amor entre una uruguaya y un mexicano que se inició a través de Internet derivó en boda pero concluyó con una supuesta estafa, separación, amenazas de muerte a través del correo electrónico y la intervención de la Justicia uruguaya.La uruguaya Gabriela del Puerto, de 27 años, conoció a través de internet al mexicano José Encalada, de 40, a comienzos de 1998, y en agosto de ese año viajó a México para conocerle."Al principio todo fue hermoso, muy romántico, con cenas y mariachis incluidos. Nos pusimos de novios y acordamos casarnos", relató Del Puerto al diario "El País", de Montevideo.Tras conocer a la familia de la novia en la localidad uruguaya de Minas, a unos 120 kilómetros al norte de Montevideo, Encalada y Del Puerto se trasladaron a Cancún (México), donde la mujer descubrió que su pasaporte había desaparecido, así como su dinero y sus dos tarjetas de crédito."Mi marido me dijo que se las habían robado en un taxi y yo le creí porque estaba enamorada", agregó Del Puerto.Pero la sorpresa de la mujer fue aún mayor cuando tiempo después llegaron a su casa facturas por valor de 12.000 dólares por el uso de dichas tarjetas.La pareja contrajo matrimonio el 15 de enero de 1999 en Laredo, en la frontera entre México y EEUU, en cuya aduana trabaja Encalada, y poco después comenzaron las diferencias entre la pareja.La esposa decidió regresar a Minas en febrero del pasado año, y entre marzo y noviembre Encalada viajó siete veces a Uruguay para tratar de convencerla de que regresara a México."Comenzó a acosarme, pero la relación estaba terminada y él se marchó a su país", agregó.Sin embargo, "a partir del 12 de diciembre empezó a enviar amenazas de muerte para mí y mi familia por Internet y por teléfono", afirmó la uruguaya, que denunció el caso a la policía.Tras analizar la situación, el juez uruguayo Alejandro Recarey dictó orden de captura contra Encalada por un presunto delito de amenazas.Pese a la novedad del caso, ya que las amenazas son a través de la red informática, el abogado uruguayo Pedro Montano, especialista en la legislación sobre cuestiones cibernéticas, aseguró al ser consultado por el diario que este posible delito está contenido en las leyes uruguayas."Un delito de amenaza cometido en el extranjero pero cuyos efectos se manifiestan en Uruguay está contemplado en el Código Penal", afirmó el letrado, y añadió que, "a pesar de que las amenazas llegaron por correo electrónico, es como si se tratara de una carta. No importa dónde se comete el delito sino dónde tiene sus efectos, en este caso en Uruguay".Mientras, la fotografía del mexicano ha sido distribuida en las aduanas uruguayas con la recomendación de que sea detenido en caso de que intente entrar en el país.




