DESCUBREN EL GEN CAUSANTE DE LA INDEFINICION SEXUAL
Un grupo de científicos australianos han identificado un nuevo gen, decisivo en el desarrollo de los órganos sexuales masculinos, que causa la indefinición sexual que sufren uno de cada 4.000 niños en el mundo.
Un grupo de científicos australianos han identificado un nuevo gen, decisivo en el desarrollo de los órganos sexuales masculinos, que causa la indefinición sexual que sufren uno de cada 4.000 niños en el mundo.
El gen, llamado DMRT1, es de capital importancia en la formación de los órganos sexuales humanos y su ausencia o mal funcionamiento puede causar el desarrollo de órganos sexuales femeninos por fetos genéticamente masculinos.
El gen ha sido identificado por un equipo de científicos de la Universidad de Melbourne encabezado por Andrew Sinclair, jefe del Departamento De Desarrollo Molecular del Instituto de Investigación del Hospital Real de Niños de esta ciudad.
Siclair, que presentó hoy los resultados de las investigaciones, estudia la formación de los órganos sexuales desde hace más de 10 años.
Las conclusiones del estudio serán publicadas en el próximo número de la revista científica "Nature".
La ciencia explica que un cromosoma X y un cromosoma Y dan como resultado un macho, mientras que dos cromosomas X son necesarios para la formación de una hembra.
Pero las mutaciones que existen entre ambas combinaciones de cromosomas hacen que uno de cada 4.000 varones nazca con un sexo indeterminado.
Sinclair señaló que "el problema se produce cuando falta una parte del cromosoma y el gen DMRT1 pierde fuerza o no llega a existir, y el resultado es que no se forman los órganos sexuales masculinos".
El científico australiano, autor del descubrimiento de otro gen en 1990, el llamado SRY, fundamental en el proceso de desarrollo de los testículos, declaró que "ahora que hemos definido ambos genes debemos investigar si existe interacción entre ellos".
El estudio realizado por el equipo de Melbourne ha concluido que una fuerte expresión del gen DMRT1 da como resultado el desarrollo de testículos por parte del feto, mientras que si esta expresión es débil el resultado es el desarrollo de ovarios.
"Pero ahora hay que ver si un feto femenino con dos genes DMRT1 desarrolla órganos sexuales masculinos", puntualizó Andrew Sinclair.
Este mismo gen está presente en los pollos, las águilas y los ratones, especies que se llevan 300 millones de años de diferencia en la cadena evolutiva, lo cual demuestra, dijo el científico, que "es un gen viejo que determina el sexo de todos los vertebrados".
Los niños que nacen con un género ambiguo requieren cirugía y otros tratamientos.
Esto es, puntualizó Sinclair, un asunto muy delicado ya que los padres de los recién nacidos deben escoger qué sexo dar a su hijo y ésta no es una decisión sencilla, sobre todo cuando no se sabe qué ha causado tal confusión.
El científico se mostró satisfecho del resultado de la investigación, ya que "conocer la causa del problema ayudará a aquellos que lo sufren a aceptarlo, pero aún falta mucho por hacer para poder comprender cómo la combinación entre los genes y las proteínas llegan a construir algo tan complejo como los órganos sexuales masculinos"




