DESCUBREN FUNCIONAMIENTO DE DOS GENES RESPONSABLES DE CANCER DE MAMA
Científicos del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos han descubierto mediante un modelo animal cómo funcionan dos de los principales genes relacionados con el cáncer de mama hereditario. <BR>Aunque se sabía con anterioridad que los...
Científicos del Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos han descubierto mediante un modelo animal cómo funcionan dos de los principales genes relacionados con el cáncer de mama hereditario.
Aunque se sabía con anterioridad que los genes BRCA1 y P53 desempeñan un papel importante en el desarrollo de los tumores del cáncer de mama, ahora los investigadores han descubierto su modo de actuar y cómo se complementan.
El cáncer de mama ocasionará la muerte de 43.000 mujeres este año en Estados Unidos y otras 175.000 recibirán un diagnostico confirmando que padecen esta grave dolencia.
Según ha informado el Instituto Nacional de la Salud, -NIH según sus siglas en inglés- dos genetistas del Instituto de Diabetes, Aparato Digestivo y Enfermedades de Riñón, han desarrollado un tipo de ratón transgénico, que ayudará a estudiar la formación de cáncer en el tejido mamario femenino.
Según lo descubierto por los investigadores, Xiaoling Xu y Chu Xia Deng, los genes BRCA1 y P53 "funcionan conjuntamente para acelerar la formación tumoral y su crecimiento".
"Sabíamos por trabajos anteriores que el papel del gen BRCA1 en la formación de tumores no era directo", indicaron los autores del estudio que, con anterioridad, establecieron el papel crítico del gen en el control de la división celular y en cómo se duplica el material genético.
Ahora, han comprobado cómo el BRCA1 crea un entorno en el que otros genes, como el P53, pueden mutar más rápidamente.
La pérdida del primero es responsable de la mutación del segundo, al que se considera una especie de "vigilante" celular. "Cuando se pierde el P53, el tumor crece", afirman.
Cerca de la mitad de los tumores humanos presentan alteraciones en el gen P53.
Para conocer el funcionamiento de estos genes, los investigadores modificaron genéticamente ratones para que tuvieran mutaciones del BRCA1 sólo en los tejidos de las glándulas mamarias.
Las manipulaciones en ambos genes han permitido simular el modo en el que su destrucción afecta al crecimiento de los tumores en los ratones.
Tras cada una de las alteraciones, los ratones desarrollaron tumores del mismo tipo que los que existen en el caso del cáncer de mama




