RESTOS NICOLAS II Y FAMILIA LLEGAN A SAN PETERSBURGO
Los restos del último zar de Rusia, Nicolás II, llegaron hoy a su antigua Capital Imperial para reposar definitivamente 80 años después de su asesinato. <BR>El avión Iliushin-76 con los féretros de los cinco miembros de la familia Romanov y c...
Los restos del último zar de Rusia, Nicolás II, llegaron hoy a su antigua Capital Imperial para reposar definitivamente 80 años después de su asesinato.
El avión Iliushin-76 con los féretros de los cinco miembros de la familia Romanov y cuatro personas a su servicio asesinados por los bolcheviques el 17 de julio de 1918 aterrizó en el aeropuerto de Púlkovo a las 15.05 horas (11.05 GMT).
Más de 70 descendientes de la familia Romanov llegados desde Europa y EEUU para asistir al entierro esperaban en la pista vestidos de luto riguroso.
La comitiva salió esta mañana desde Yekaterimburgo, en los Urales, donde los restos fueron sometidos desde su exhumación en 1991 a siete años de intensos análisis científicos para verificar su autenticidad.
Un informe oficial de más de 2.000 páginas llegó a la conclusión de que los restos hallados en el fondo de un pozo en un bosque próximo a Yekaterimburgo eran los del zar y su familia.
Una guardia de gala rindió honores a los nueve féretros con los restos mortales de la familia imperial y su personal leal, en el comienzo de dos días de ceremonias y exequias fúnebres.
Los actos, considerados como "funerales oficiales y entierro de estado" pero aguados por la ausencia anunciada de altos representantes del gobierno, recibieron un espaldarazo cuando el presidente Borís Yeltsin anunció esta mañana que estaría presente el viernes por se "un acto de justicia humana".
La Iglesia Ortodoxa decidió hace meses que el informe oficial no era concluyente y ante sus dudas sobre la autenticidad de los restos determinó no participar en las ceremonias.
Tras el aterrizaje, el protocolo previsto incluyó un responso en el mismo aeropuerto, antes de que la comitiva comenzara un solemne cortejo hasta el centro de la ciudad.
El entierro tendrá lugar el viernes, con la inhumación de los restos al pie del altar de Santa Catalina de la catedral de San Pedro y San Pablo




