DESMONTAN BRIGADA DE INTELIGENCIA, ACUSADA DE VIOLACIONES POR EEUU
Las Fuerzas Militares de Colombia desmontarán la Brigada de Inteligencia el Ejército, acusada por Estados Unidos de cometer violaciones de derechos humanos, aunque el Gobierno ha negado que la decisión obedezca a presiones. <BR>La unidad ha si...
Las Fuerzas Militares de Colombia desmontarán la Brigada de Inteligencia el Ejército, acusada por Estados Unidos de cometer violaciones de derechos humanos, aunque el Gobierno ha negado que la decisión obedezca a presiones.
La unidad ha sido acusada en los últimos meses de tener en su seno a militares que actuaban "como escuadrones de la muerte", vinculados con ataques a defensores de los derechos humanos y crímenes de intelectuales de izquierda.
El propio comandante de las FFMM, el general Manuel José Bonett, admitió ayer que la Brigada XX del Ejército, también conocida como Brigada de Inteligencia, realizaba operaciones sin autorización y de forma irregular.
"Encontramos que se estaban haciendo operaciones. Ninguna unidad de inteligencia puede operar, eso va contra la misma inteligencia", expuso Bonett al explicar la decisión de desmontar el equipo de investigaciones.
Advirtió que las acciones de registro, allanamientos o capturas a las que haya lugar luego de una investigación deben ser realizadas por la tropa, "con hombres uniformados e identificados y con la presencia de la Fiscalía",
El ministro de Defensa, Gilberto Echeverri, aseguró que la desaparición de la unidad de investigación como un equipo autónomo no responde ni a las críticas de Washington ni a las de organizaciones defensoras de los derechos humanos sino que ya estaba planeado desde finales del año pasado.
Entonces se pensó en que se debía reestructurar la brigada y formar una nueva "que no sea operativa, que tenga sus funciones sólamente sobre los aspectos militares, con más tecnología e inteligencia técnica".
La permanencia en el Ejército de los miembros de la antigua brigada será reconsiderada, según Bonett, y quienes permanezcan serán distribuidos en nuevos equipos de investigación bajo el mando y el control de los comandantes de las distintas divisiones y brigadas.
La decisión se produce apenas cinco días después de conocerse que al antiguo responsable de la Brigada XX, el general Iván Ramírez, actual inspector general de las Fuerzas Militares, le ha sido retirado el visado de ingreso a Estados Unidos, según confirmó él mismo.
Los señalamientos por Estados Unidos contra la unidad datan de septiembre de 1997, cuando el embajador de ese país en Bogotá, Myles Frechette, abandonaba su cargo y el país y aseguró que los militares de inteligencia colombianos estaban implicados en violaciones de los derechos humanos.
Las más recientes acusaciones realizadas hace quince días por el diario "The Washington Post" y la organización Human Rights Wacht fueron respaldadas de forma indirecta por el departamento de Estado de EEUU hace dos semanas.
El portavoz de ese departamento, James Rubin, expresó entonces el disgusto de Washington por el anuncio del comandante del Ejército, general Mario Hugo Galán, de demandar al rotativo y a la organización no gubernamental y recordó que las mismas preocupaciones sobre la inteligencia militar habían sido expresadas por EEUU en sus informes anuales sobre Colombia.
El anuncio de la desaparición de la Brigada XX como tal coincidió con la detención del hacendado Francisco Marulanda, hermano del ex ministro y ex embajador ante la Unión Europea Carlos Arturo Marulanda, dentro de uno de los casos más graves de matanzas cometidas por paramilitares en los últimos años.
Marulanda fue detenido por la Fiscalía por su presunta participación en la matanza, en 1994, de 40 campesinos con los que la familia del hacendado mantiene un litigio de tierras.
La familia Marulanda es propietaria de parte de la hacienda Bellacruz, la más grande de Colombia, con unas 12.000 hectáreas en el departamento del Cesar (nordeste), pero en la misma habitan cientos de labriegos que alegan poseer títulos de propiedad.
El ex ministro Marulanda renunció a su cargo como embajador ante la UE hace cerca de un año por razones personales, aunque su dimisión estuvo precedida por varios pronunciamientos del Parlamento Europeo contra las acciones de paramilitares en la hacienda Bellacruz.




