TORNAY HABIA PEDIDO UN CONFESOR POCO ANTES DEL CRIMEN
El cabo Cedric Tornay, que asesinó al comandante dela guardia pontificia, había pedido un confesor poco antes del crimen y sufría por ser sólo un soldado de opereta, según nuevos testimonios divulgados este viernes por la prensa suiza. <BR>"Ced...
El cabo Cedric Tornay, que asesinó al comandante dela guardia pontificia, había pedido un confesor poco antes del crimen y sufría por ser sólo un soldado de opereta, según nuevos testimonios divulgados este viernes por la prensa suiza.
"Cedric me dejó un mensaje en el respondendor telefónico de mi portátil el lunes a las 20H30, media hora antes de la tragedia. Parecía agitado. Padre Iván --decía-- le ruego que me llame inmediatamente. Es una urgencia", declaró el religioso francés citado por el periódico Le Matin.
El padre Iván sólo pudo llamar a las 21H10, demasiado tarde. Tornay había dado muerte ya al comandante Alois Estermann y su esposa Gladys, la diplomática venezolana, para luego suicidarse con su pistola de servico.
"Si hubiera llamado cinco minutos antes nada de esto habría ocurrido", agrega el sacerdote.
El joven suizo, que quería abandonar la guardia pontificia se puso en contacto en febrero pasado con el director de una escuela de detectives privados y guardaespaldas en Suiza, Jo Georges.
Georges no cree que el acto de Tornay haya tenido una causa pasional o hubiera sido comanditado.
"Sufría por verse obligado a comportarse como un soldadito. (...) Comparaba la guardia a una tropa honorífica", dijo Georges a Le Matin.
"No encontró lo que esperaba y además estaba amargado y sobre todo desesperado por el aspecto militarista a la antigua de la guardia y su falta de profesionalismo", agregó




