50 AÑOS DESPUES DEL BOGOTAZO NO CESA VIOLENCIA
Cincuenta años después del "bogotazo", la revuelta popular que asoló la capital colombiana durante una semana a raíz el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, no ha cesado en Colombia el fenómeno de violencia política que se acentuó ...
Cincuenta años después del "bogotazo", la revuelta popular que asoló la capital colombiana durante una semana a raíz el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, no ha cesado en Colombia el fenómeno de violencia política que se acentuó con aquel crimen.
La revuelta arrojó un número no precisado de muertos, que superó el millar, además del saqueo y el incendio de edificios oficiales, comercios y residencias particulares del centro de la capital, ejecuciones populares y refriegas con la fuerza pública.
El director del Partido Liberal, un carismático abogado que pugnaba por sacar del poder a la oligarquía -incluída la de su partido-, tachado de comunista y de fascista, murió a los 50 años el 9 de abril de 1948.
"A mí no me matan porque ninguna mano del pueblo se levantará contra mí. Y la oligarquia no me mata porque sabe que el país se vuelca y las aguas demorarán 50 años a regresar a su nivel normal", decía sobre el peligro de ser asesinado.
Muchos ven hoy en esa frase una premonición de la situación del país, donde desde 1990 se produce una media de 25.000 homicidios al año y la violencia es la primera causa de muerte.
La muerte de Gaitán aceleró la sangrienta pugna entre conservadores -en ese momento en el poder- y liberales, que había comenzado dos años antes y hasta 1953, cuando un pronunciamiento llevó al poder al general Gustavo Rojas Pinilla, había dejado cerca de 300.000 muertos. Se conoce como la época de "la violencia".
Cuatro grupos guerrilleros, cuyo germen se encuentra en las guerrillas liberales creadas durante "la violencia", grupos paramilitares, ejércitos privados del narcotráfico, delincuentes comunes y cientos de miles de ciudadanos armados son los factores que se entrecruzan medio siglo después en el día a día colombiano.
Gaitán salía de su oficina en el centro de Bogotá cuando un albañil llamado Juan Roa Sierra le disparó tres veces.
El asesino fue linchado por transeuntes enfurecidos que arrastraron su cuerpo unos 250 metros hasta la puerta del Palacio presidencial, la Casa de Nariño, frente a la que el cadáver estuvo los primeros dos días de "El bogotazo".
El linchamiento, que se produjo a la par que Gaitán agonizaba en la Clínica Central de Bogotá, fue el inicio de los siete días de la mayor revuelta popular en esta nación.
El resplandor del fuego que consumía tranvías, iglesias, las oficinas de los diarios "El Tiempo" y "El Siglo", de los ministerios de Gobierno y Relaciones Exteriores, entre otros, iluminó las deliberaciones de cien delegados a la IX Conferencia Panamericana, que se celebraba en esos días en el Colegio Gimnasio Moderno de Bogotá.
El presidente, el conservador Mariano Ospina Pérez, ofreció entonces al Partido Liberal un gobierno de "unión nacional", lo que el segundo aceptó a las 21 horas del inicio de la revuelta.
La turba desapareció de las calles a las 48 horas a raíz del decreto de ley marcial y el toque de queda en Bogotá, la llegada de refuerzos del Ejército, la clausura de los diarios y las emisoras de radio y la amnistía para los miembros de la Policía capitalina que apoyaban la protesta.
En los cinco días restantes siguieron tiroteos entre el Ejército y francotiradores apostados en las ruinas del centro capitalino.
El Partido Liberal se retiró en junio del Ejecutivo, pues los asesinatos de sus copartidarios se aceleraban en el campo, y se abstuvo de participar en los comicios presidenciales de noviembre de 1949, cuando fue elegido el candidato único, el conservador Laureano Gómez.
Este fue derrocado en junio de 1953 por Rojas Pinilla, a su vez depuesto en mayo de 1957 por una junta cívico-militar que gobernó hasta agosto de 1958.
La convulsa vida política se recompuso con la creación del Frente Nacional, formado por los partidos Conservador y Liberal, que pactaron la alternancia en la Presidencia y la repartición de los cargos públicos durante los siguientes 16 años.
La restricción de la participación política y la situación social generó la aparición de la guerrilla de izquierdas en la década de 1960, con la fundación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que tienen hoy unos 15.000 combatientes en conjunto.
El balance de la violencia política sólo en los últimos 15 años deja 35.000 civiles muertos, un millón de personas desplazadas, 2.700 desaparecidos y un coste económico anual de 5 puntos del Producto Interior Bruto (PIB).



