EX MISS ESTADOS UNIDOS DICE QUE CLINTON NO LA OBLIGO A TENER RELACIONES
Una ex Miss Estados Unidos afirmó que ella y el presidente Bill Clinton tuvieron una relación sexual por consentimiento mutuo en 1983, desmintiendo declaraciones de una amiga suya de que el mandatario la había forzado, según el diario New York Da...
Una ex Miss Estados Unidos afirmó que ella y el presidente Bill Clinton tuvieron una relación sexual por consentimiento mutuo en 1983, desmintiendo declaraciones de una amiga suya de que el mandatario la había forzado, según el diario New York Daily News de este martes.
Elizabeth Ward Gracen, de 37 años, que el fiscal quiere hacer declarar como testigo en la demanda de Paula Jones contra Clinton por acoso sexual, dijo en una entrevista publicada por ese periódico que había decidido divulgar su historia para poner fin a las mentiras.
"Tuve una relación sexual con Bill Clinton, pero para mí lo importante es que jamás fui presionada. Tuvimos una velada íntima. No fui obligada. Fue totalmente consensual", destacó Gracen.
La ex amiga de Gracen Judy Stokes declaró bajo juramento en el caso Jones que Gracen le había contado con los ojos llenos de lágrimas que Clinton la había obligado a tener una relación sexual con él en el asiento trasero de su limusina, en 1982.
La ex Miss Arkansas, que en 1982 fue Miss Estados Unidos, afirmó que la declaración de Stokes era "totalmente falsa" y dijo que estaba asombrada por el comportamiento de su amiga.
La Casa Blanca y el abogado de Clinton, Robert Bennet, no hicieron comentarios, agrega el diario.
Gracen indicó que ella y Clinton, que entonces era gobernador del estado de Arkansas, tuvieron una relación en 1983 en un hotel de Little Rock, Arkansas, pocos días después de que él la llevó en su limusina junto con otras cinco personas.
La ex Miss Estados Unidos dijo que Clinton la llamó por teléfono luego de ese encuentro, pero que ella le respondió que no podía volver a verlo. "Le dije que me sentía muy incómoda. Nunca más volví a hablarle sobre ese asunto", agregó.
Gracen sostuvo que responsables de la campaña de Clinton le pidieron en mayo de 1992 que negase esa relación y señaló que así lo hizo, pero que no fue presionada ni persuadida para hacer esa declaración.
"Ellos nunca me empujaron a hacerlo. Soy demasiado independiente", indicó Gracen.
Agregó que no quería ser arrastrada al caso de Jones contra Clinton.
"Yo nunca fui una empleada del gobierno, él nunca actuó en forma incorrecta, jamás me pidió que mintiera ni me dio trabajo. No sé por qué quieren interrogarme", declaró




