PREOCUPACION POR RESISTENCIA DE BACTERIA DEL POLLO A ANTIBIOTICOS
Nueva York, 20 oct (EFE).- La creciente resistencia a los antibioticos detectada en una bacteria que se encuentra en el pollo y el pavo despierta preocupación entre las autoridades de salud estadounidense por las implicaciones que puede comporta...
Nueva York, 20 oct (EFE).- La creciente resistencia a los antibioticos detectada en una bacteria que se encuentra en el pollo y el pavo despierta preocupación entre las autoridades de salud estadounidense por las implicaciones que puede comportar.
Dicha resistencia a los antibióticos de la bacteria, conocida como Campilobacter Bacterium, también se ha detectado en países como España, el Reino Unido y Holanda, según un amplio reportaje publicado hoy por "The New York Times".
En la información, varios científicos advierten que dicha resistencia aumenta el riesgo de contraer el síndrome Gillain-Barré, que provoca serias lesiones en el sistema nervioso, que puede dar lugar a parálisis.
El nivel de resistencia de la bacteria a los antibióticos detectada en Estados Unidos es de entre un 70 a un 90 por ciento de los pollos, frente al 30 a un 70 por ciento de hace seis años.
En España la resistencia en los pollos y otras aves a los antibioticos es de un 81,6 por ciento, según el epidemilogista Michael Osterholm, del Departamento de Salud de Minnesota (EEUU).
Al igual que ocurre con la salmonela -otra enfermedad producida por las aves- la bacteria puede contraerse mediante la ingestión de carne de pollo u otras aves cruda o de alimentos que hayan sido infectos por esa.
Aunque los síntomas de Campilobacter, como dolores abdominales, diarrea con sangre, fiebre- son menos graves que los de la salmonela y suelen durar sólo una semana, pueden, sin embargo, desembocar en otra enfermedad potencialmente fatal que es el síndrome Guillain-Barré, por el que el paciente tiene que ser tratado en cuidados intensivos y con un respirador artifical.
Los antibiótico más comunmente utilizados para combatir la bacteria en los pollos y otras aves son los del grupo de fluoroquinolones, fabricado por los laboratorios Bayer que han pedido a las autoridades estadounidenses que permita un mayor uso de los antibióticos en animales.
Pero algunos científicos atribuyen la resistencia a la bacteria precisamente al uso de dichos antibióticos.
Desde 1995, en que se autorizó en EEUU el uso de fluoroquinolones en los pollos, "los niveles de resistencia de campilobater en los seres humanos ha aumentado de forma dramática", dijo Osterholm a "The New York Times".
El periódico informa también que la campilobacteriosis puede ser contraida por leche no pasteurizada y agua no tratada, así como por el contactos con las heces de animales domésticos contaminados. EFE




