Participación afro en política, ¿qué revelan los últimos movimientos?
Panelistas plantearon que representación es importante, pero que debería ir atado a las banderas comunes de los movimientos afrodescendientes.

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En Hora20 una oportunidad para hablar de racismo. Esto, a propósito de la designación de Francia Márquez como fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro; se debatió sobre las reacciones que generó este nombramiento; de lo que develó y del estado del racismo estructural que hay en el país. Después una mirada a la identidad afro, a la representación política; al alto número de afrodescendientes en esta contienda política y al estigma y discriminación de la cual son objeto las negritudes en el país día a día.
La designación de Francia Márquez como fórmula vicepresidencial de la candidatura de Gustavo Petro, generó desde un hito histórico, emociones positivas en buena parte de la población, hasta una especie de estallido racista en redes sociales y comentarios en medios de comunicación. La llegada de Márquez, una mujer negra que ha encarado el liderazgo social ambiental en el Cauca, graduada como abogada y conocedora de las ausencias y del racismo estructural que ha afectado al país, despertó lo que parece naturalizado, la discriminación. Un acto que va desde lo político y quienes buscan llegar a las altas esferas del poder, hasta los jóvenes que buscan un empleo y que son rechazados por la forma como llevan el cabello, tal como le ocurrió a un joven en Cartagena y que fue relatado en 6 AM Hoy por Hoy esta semana.
El proceso político electoral del 2022 ha tenido una marcada participación afro, más allá de los 780 mil votos que logró Francia Márquez en la consulta del 13 de marzo; dos afros se ubicaron como cabezas de lista al Congreso (partido de la U y Nuevo Liberalismo); además, el próximo congreso tendrá 17 curules con población afro: Circunscripciones de paz; curules afro o las territoriales y nacional, un hito, pues en el actual legislativo el número de escaños afro no supera los diez. Sin embargo, el mayor logro es que en esta contienda presidencial hay cinco candidatos a la vicepresidencia que vienen de las negritudes: Sergio Fajardo invitó a Luis Gilberto Murillo; Marlene Castillo en compañía de Rodolfo Hernández; el exgobernador de Antioquia Luis Pérez en llave con Ceferino Mosquera, y el cristiano John Milton Rodríguez escogió como fórmula a Sandra de las Lajas Torres.
Este panorama de mayor presencia afro en la política ha abierto de nuevo el debate sobre identidad afro, lo qué significa ser negro y la representación de los intereses colectivos de una población de la cual no se tiene ni siquiera claridad sobre cuántos son. Acnur en un momento llegó a hablar de 10 millones, sin embargo, en el censo del DANE en 2018, solo 2,9 millones se autodenominaron como afrodescendientes, una cifra que en 2019 se corrigió y se ubicó en 4,6 millones. Y aunque el racismo en repetidas ocasiones se evidencia en comentarios o actitudes discriminatorias, las cifras también lo revelan. En términos de pobreza multidimensional, en la población afro de 29,2 por ciento, es 11,1 puntos más alta que el promedio nacional el cual se ubica en 18,1; esto para el año 2020. Sin embargo, el censo del 2018 demostró que donde más hay brechas en términos de “blancos” y “negros” es en aspectos como la informalidad laboral; el bajo logro educativo y el rezago escolar.
Lo que dicen los expertos
Amanda Hurtado, antropóloga, magister en sociología y directora del Observatorio de Discriminación Racial de los Andes, explicó que hoy existen muchos tipos de racismo: el anti-asiático, el anti-indígena y el antinegro, “en el último, la escogencia de Francia Márquez como fórmula vicepresidencial hace visible la existencia del racismo antinegro en el país”, asegurando que la reacción actual viene de una creencia en el que las mujeres negras no pueden salir de espacios asignados por las herencias coloniales y esclavistas que según comenta, se mantienen en el conjunto de la sociedad colombiana.
Resaltó que el racismo crea un universo mórbido en el que la figura de Francia Márquez saca a la esfera pública viejas prácticas cotidianas que ocurren todos los días en la sociedad colombiana.
Dayana Blanco, abogada, directora general de ILEX, explicó que lo que ocurre en este momento es histórico, “estamos viendo la amplia participación de afrodescendientes en el escenario político y para ocupar cargos públicos. El caso de Francia ha abierto discusiones en el país. Una de ellas es cuál ha sido el papel histórico al que ha sido relegado la mujer en el país. Ella nos ha llevado a cuestionarnos y a hacernos la pregunta”. Agregando que el país no descubrió el racismo con la nominación de Francia, pues recuerda que desde hace décadas se viene advirtiendo los problemas de racismo y la manera como se ha relegado a la población afrodescendiente.
Woshler Castro, antropólogo, representante legal de Empuja y líder socio ambiental, planteó que hay un quiebre en la historia con lo ocurrido en los últimos días, “la división del trabajo ha puesto y a reducido a las mujeres hacia adentro y no la deja salir de puertas hacia afuera; la política busca precisamente eso”, planteando que por eso Francia Márquez cumple un papel importante al ser una mujer negra saliendo del “formato tradicional”.
Detalló que la presencia de cinco afros como fórmulas a la vicepresidencia, también se pueden entender como una cortina de humo en la cual se quiere mostrar lo que realmente no es, “¿Realmente estas representaciones recogen sentimientos de comunidades negras? ¿cómo hacer para construir una agenda política conjunta?”, planteó interrogantes sobre los problemas de representación de los intereses comunes de los afrodescendientes y los obstáculos que se han tenido que pasar, por ejemplo, con las comunidades afros que han quedado en manos de personas que no representan esos intereses.
Para Diego Angulo, abogado y fundador de Chao Racismo, lo ocurrido con Francia Márquez es importante porque se habla de un escenario verídico de lo ocurrido históricamente, “como pueblo negro siempre hemos tenido sesgos que han dificultado que la nación colombiana se sienta diversa”. Explicó que desde la colonia se instauró un sistema político, social y económico donde se ha configurado que lo negro es lo malo, lo maloliente, lo que no está de acuerdo con una mejor sociedad, por eso asegura que “hay un grupo de ciudadanos que se sienten incómodos con la irrupción de afrodescendientes en la política colombiana”.
Comentó que, en el tema legal, puede que haya una vigencia normativa, pero destaca que esto no es suficiente para que se penalice el delito de discriminación racial, “ha sido complejo que se implemente, el sistema judicial tiene falencias”, también planteó que esto no es solo un asunto de derecho penal, sino de cambio de significaciones sociales e imaginarios sobre la gente negra en el país.




