#ParoNacional Por primera vez Transmilenio deja de operar por falta de condiciones de seguridad y de infraestructura

Hasta en funerarias niños de preescolar y primaria reciben clases en Boyacá

Por culpa del llamado ‘carrusel’ en la construcción de colegios, los niños tuvieron que ocupar donde antes se velaba a los muertos.

Colegios imagen de referencia /

Como lo anticipó Caracol Radio, el panorama en Boyacá en materia de infraestructura educativa es muy grave: la Contraloría General de la República y la ministra de Educación, María Victoria Angulo, advierten que “más de 80 obras de colegios tienen afectados a estudiantes de diferentes municipios por el incumplimiento de un solo contratista”, sostuvo la jefe de la cartera de Educación Nacional, (el constructor Germán Mora).

Los incumplimientos en las obras de los colegios ubicados en 26 municipios, provocaron investigaciones cuyos resultados iniciales confirman retrasos, colegios que fueron destruidos y que no se han construido, y en algunos casos, costos exagerados. Estas instalaciones habían sido planeadas para aplicar la jornada única escolar.

Los estudiantes, en algunos casos, aún van a clase en condiciones precarias: es el caso de niños de prescolar y primero, del municipio de Sotaquirá, entre los 5 y los 10 años, que hoy reciben sus clases en la antigua funeraria parroquial, mientras las obras en el colegio Adolfo María Jiménez, donde debería estar estudiando en ese municipio, no avanzan.

El alcalde de Sotaquirá (Boyacá), Salomón Buitrago, dijo en Caracol Radio que “estamos muy preocupados porque esta situación nos ha llevado a que los niños reciban clases casi que arrumados. No es posible que nos hayan destruido el colegio que está al servicio de los niños más pequeños del municipio, y que estaba en buenas condiciones, construido incluso por la misma comunidad".

Agregó que "el anterior contratista tumbó el colegio para hacerle ampliación y mejoras, con el objetivo de que más niños pudieran estar en las aulas, durante más tiempo del día; pero hoy la realidad es otra: los estudiantes que nos quedan, tienen que prácticamente turnarse la sede que improvisamos para estudiar, estudiar hacinados, y otros, decidieron no estudiar hasta que el colegio realmente exista”.

Por su parte, uno de los cientos de padres de familia desesperados, de uno de los colegios afectados, indicó que “necesitamos que avancen las obras para la educación, porque nuestros niños están estudiando a la intemperie, hacinados, sin un sitio digno para tomar sus alimentos. Nos han destruido colegios que estaban buenos, y ahora no sabemos cuándo los volverán a levantar, esto no es justo con los niños que se quieren educar”.

De acuerdo con un informe del máximo órgano de control fiscal del estado, Boyacá tiene alrededor de 40 colegios en riesgo alto de convertirse en elefantes blancos, es decir, proyectos con atrasos mayores al 20% o con problemas de ejecución críticos. Estos colegios están en Maripí, Chiquinquirá, Chitaraque, Moniquirá, Sutamarchán, Ráquira, Turmequé (2 colegios), Nuevo Colon, Garagoa, San Luis de Gaceno, Úmbita, Ciénaga, Pesca, Paipa, Duitama (3 colegios), Sogamoso (7 colegios), Santa Rosa de Viterbo, Tuta, Tunja (5 colegios), Boavita, Chiscas, CubarÁ, Panqueba y Ventaquemada.

La Contraloría también señaló que 4 de estas obras de infraestructura educativa están en riesgo alto medio-alto, ya que son proyectos con un atraso de ejecución entre el 10% y el 20%. Estos están en los municipios de Sáchica, Arcabuco, Sotaquirá y Samacá.

Además hay dos colegios en riesgo medio de no construirse, ya que son proyectos en ejecución normal o con atraso menor al 10%, los cuales se identificaron en Duitama y Sogamoso.

La Contraloría buscará determinar si en medio de esta problemática, hay cabida a un desfalco al erario público, pues los recursos que se utilizan para la construcción de estas obras se encuentran en el fondo de Financiamiento para la Educación del Ministerio de Educación (FFIE).

“El tema es complejo y la maleza es mucha”, sostuvo en su momento la Contraloría, quien reveló que 7 de cada 10 colegios en el país, tienen retrasos de construcción.

La Contraloría también señaló que avanzan en el “acompañamiento a los procesos de obras de infraestructura educativa en el país para que se terminen lo más pronto posible, y busca impulsar proyectos que beneficien a los niños en todas las regiones de Colombia”.

Para el caso de Boyacá, el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa, FFIE, confirmó la aprobación de la cesión de los contratos para construir colegios involucrados en un presunto carrusel de contratosen construcción de colegios, obras que estaban paralizadas por el incumplimiento del contratista.

Sin embargo, para el caso de Sotaquirá, el nuevo contratista tenía que empezar a construír las obras a más tardar el 14 de julio, pero ya está retrasado.

“Agradecemos al gobierno de Boyacá que por lo menos logro cambiar al contratista, pero ahora esperamos que nos cumpla, porque la comunidad está a la expectativa de que se cumpla con su cronograma; ya esperamos lo más, esperaremos ahora lo menos, pero ahora ojalá, tras el daño que menos han causado, nos lo devuelvan hasta con dotación, porque ‘valiente gracia’, recibirlo sin elementos para estudiar. Ya los niños pagaron muy cara la espera, e insistimos en que en consecuencia haya un resarcimiento del daño”, sostuvo el alcalde de Sotaquirá.

La proyección, es que para el primer semestre del 2020 estarían listos los colegios que estaban en riesgo de ser elefantes blancos en Boyacá, por el presunto carrusel en la construcción de infraestructura educativa.

Los alcaldes de los municipios afectados, que incluso hace varios meses elevaron una tutela que surtió efecto para el cambio del contratista, le piden al gobierno nacional, y al resto de entidades estatales, que no le sigan adjudicando más contratos a los contratistas incumplidos.

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