Familias utilizan niños para reclamar dinero y regalos en la vía a la Costa Atlántica
La problemática año tras año crece incluso llegan familias de otras subregiones.
Medellín
Encontrar un niño con una pequeña coca al lado de la carretera entre los municipios de Yarumal y Valdivia es un panorama que para los viajeros se hace común en esta época del año.
Sin embargo, detrás de esa simple acción que pareciera ser de personas de bajos recursos, hay al parecer una red organizada que solo se instala en estas localidades en temporadas altas del año para buscar recursos económicos utilizando como objeto a los menores de edad.
“Ellos no viven en estas viviendas que son viviendas que se hacen durante las temporadas vacacionales para mostrar que tienen una situación de extrema pobreza y así el turista o quien conduce ala Costao viene de allá les entregue estos dineros a estos niños y que en últimas vayan a parar los dineros, los juguetes y demás a manos de los adultos que los manejan”, sostuvo la comisaría de familia del municipio de Yarumal, Mónica Arias Zea.
La funcionaria indicó que la problemática año tras año crece más porque son cuantiosas las sumas de dinero y las donaciones que se recogen en la vía dela CostaAtlántica, por ello, llegan familias de otras subregiones e incluso de la ciudad de Medellín.
“Aprovechando la situación vacacional o el tiempo libre que tienen estos niños incluso se ha determinado que hay niños que no son de la región que como están libres en estas épocas son traídos por sus tíos, primos y amigos a que se asienten en estos lugares para engrosar la red de mendicidad”, afirmó la señora Arias Zea.
En la investigación adelantada en los últimos años se ha logrado además establecer que una misma familia instala a lo largo de la carretera entre tres y hasta cinco ranchos para tener mayor rédito.
Por las intervenciones desde el 2010 hasta el 2014 se la logrado restablecer los derechos de 51 menores de edad, una cifra que las mismas autoridades reconocen es mínima frente a la cantidad de menores que son utilizados y hasta obligados a pedir al borde de las peligrosas carreteras del norte del departamento antioqueño.




