Concejo de Cartagena se opone a construcción de nuevas marinas

La plenaria insistió en el silencio que ha tenido el gobierno local

El extenso debate realizado en el Concejo Distrital de Cartagena sirvió de escenario para llegar a una conclusión. Los habitantes de Manga, Bocagrande, Laguito y Castillogrande, no ven conveniente la construcción de nuevas marinas.

Al pronunciamiento generalizado de grupos vecinales como Asomanga y Asobocala, se sumaron varios coadministradores quienes fueron insistentes en los perjuicios de tipo social que causarían las edificaciones de servicios náuticos.

En el Concejo Distrital se llevó a cabo una audiencia pública que en días anteriores fue solicitada por la Asociación de vecinos de Manga, y liderada por el concejal David Múnera(Polo), en torno a la legalidad y conveniencia de las licencias que ante la DIMAR se estarían gestionando para la construcción de nuevas marinas en el Distrito de Cartagena.

Al debate fue citada la Secretaria de Planeación, Secretario General del Distrito, Directora del EPA, Alcalde de la localidad n° 1, Viceministro de Transporte, Director de la DIMAR, e invitada la representante de la Asociación Náutica de Colombia, Antonella Farah, y vecinos de Asomanga, Asobocala y Asocentro. No obstante, solo asistió el Director de la DIMAR, la señora Antonella Farah y los vecinos de sectores involucrados en los proyectos de marinas.

El Capitán de Navío, Julio Cesar Poveda, fue el primero en intervenir, asegurando que las solicitudes que ante la autoridad marítima se presentan, se revisan y tramitan en el marco de la Ley 2324 de 1984.  Señala, que no es cierto que mediante la Resolución 0489 de 2015 expedida por la Dirección General Marítima se hubiese modificado dicha ley, y explica que lo que expone tal acto administrativo es una división de dos etapas en el estudio de las licencias, para simplificar la tramitología a la que había lugar hasta el momento.

Según Poveda, esta resolución se expidió para con la finalidad de no generarle expectativas de aprobación al inversionista, hasta tanto no cuente con la aprobación de las entidades competentes, así como tampoco hacerlo incurrir en costos hasta que no tenga la prefactibilidad por parte de la Dirección General Marítima para el desarrollo del proyecto.

Explicó además que las dos etapas que a partir de la resolución debe cumplir el estudio de las solicitudes es la de prefactibilidad, donde la DIMAR se encarga de solicitarle al Distrito las certificaciones de viabilidad al proyecto de acuerdo al POT y otras regulaciones, y la de factibilidad, que obliga al inversionista a presentar estudios de suelo. En el marco de estas etapas, asegura, se publican edictos en el lugar objeto de construcción, para que la ciudadanía conozca el proyecto y plantee sus inquietudes al respecto.

Otro de los puntos revelados por el Capitán fue que actualmente en la ciudad se estaría tramitando 14 marinas, que se construirían en la zona norte, El Laguito, Manga, Bosque, Castillogrande, Centro, Tierra Bomba y Barú, y que la mayoría se encuentra en un porcentaje de avance de más del 40% en su etapa de prefactibilidad.

Posteriormente, Antonella Farah habló de los estudios que desde la Asociación Náutica de Colombia se han realizado para identificar las zonas que en el país tienen vocación para esta industria. Farah destacó el potencial de Cartagena para este tipo de negocios que se considera a nivel internacional como una “locomotora multifuncional”, generadora de empleo y de inversión.

Más adelante se pronunciaron los vecinos de los barrios de Manga, Pie de la Popa, El Laguito, Bocagrande, Centro, entre otros, expresando su inconformismo con que se lleve a cabo la construcción de dichas marinas, sin considerar los problemas de movilidad, inseguridad, contaminación y sistema de desagües.

El presidente de Asomanga, Julio Romero, así como el vecino y concejal electo, Javier Curi, hicieron un llamado a la autoridad marítima a que no apruebe dichas solicitudes sin considerar las preocupaciones de los habitantes de estos sectores, y lo estipulado en el Plan de Ordenamiento Territorial.

Posteriormente, los concejales David Múnera (Polo), Luis Gutiérrez (Conservador), William López (Conservador) y Cesar Pión (La U) se sumaron al pronunciamiento de estos ciudadanos, aseverando que no se oponen al desarrollo en la ciudad, pero sí a proyectos que por generarle utilidades a unos particulares, le cause afectaciones a los cartageneros.

Igualmente, los cabildantes reprocharon la inasistencia de los funcionarios del Distrito y aseguraron que una vez más, el gobierno le da la espalda a la ciudad.

La plenaria insistió en el silencio que ha tenido el gobierno local, al no asumir un papel protagónico en la defensa de los ciudadanos. El descontento por no enviar ningún representante de la administración fue evidente en el auditorio, incluso, más de un cabildante insistió en que ya todo estaba cocinado con influencia del gobierno nacional, y que es inminente el visto bueno de la autoridad marítima.

Sobre el particular César Pión, Concejal de la U, señaló que barrios como Manga no resisten una obra más. “Mucho menos estos establecimientos que tienen utilidades cuantiosas y que no aportan en nada al mejoramiento de la calidad de vida en el sector”, dijo. Así mismo, solicitó revisar los requisitos para la entrega de permisos, según él, porque no tuvieron en cuenta un documento como el Plan Sectorial de Turismo.

Por su parte el Capitán de Puerto, Julio César Poveda, señaló que el estudio de licencias es un proceso transparente realizado con una serie de fases, entre las que se incluye la socialización ante las comunidades. El funcionario también confirmó que actualmente se encuentran cursando trámite en la DIMAR, 14 solicitudes de concesión; todas en su etapa de pre factibilidad.

Cargando