Felipe De Brigard, colombiano ganador de la beca MacArthur 2026, investiga cómo el perdón transforma
El filósofo y neurocientífico recibió un reconocimiento de 800.000 dólares por sus investigaciones sobre la memoria y la imaginación. Su trabajo con víctimas del conflicto armado colombiano busca comprender cómo el perdón puede cambiar las emociones asociadas a experiencias dolorosas.

Felipe De Brigard, colombiano ganador de la beca MacArthur 2026, investiga cómo el perdón transforma los recuerdos
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El colombiano Felipe De Brigard, profesor de Filosofía, Psicología y Neurociencia de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, fue reconocido con la beca MacArthur 2026. Desde Carolina del Norte, el investigador explicó en A Vivir que son dos días cómo estudia la relación entre la memoria, las emociones y el perdón, y de qué manera sus hallazgos podrían contribuir a los procesos de reconciliación en Colombia.
De Brigard estudió Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia. Posteriormente, cursó una maestría en la Universidad de Tufts y realizó estudios de posgrado en Filosofía en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. También fue investigador posdoctoral en la Universidad de Harvard.
Durante cerca de 25 años ha estudiado cómo funciona la memoria humana y por qué los recuerdos pueden modificarse con el tiempo. Su investigación actual parte de una pregunta: ¿es posible recordar una experiencia dolorosa sin experimentar la misma intensidad emocional?
El científico plantea que perdonar no implica borrar lo ocurrido, sino que puede cambiar la respuesta emocional que aparece al recordar un acontecimiento. Esta línea de investigación está relacionada con sus estudios sobre los pensamientos recurrentes, que pueden prolongar el malestar asociado a una experiencia.
Según explicó, cuando una persona recuerda un hecho, las emociones que experimenta pueden influir en la manera en que vuelve a recordarlo. Por eso, su equipo estudia la posibilidad de modificar las respuestas emocionales asociadas a los recuerdos sin alterar necesariamente la información sobre lo sucedido.
El proyecto se desarrolla con participantes de los Montes de María, en el norte de Colombia. De Brigard señaló que el grupo incluye víctimas de hechos relacionados con distintos actores del conflicto armado, entre ellos grupos paramilitares, guerrillas y miembros del Ejército.
Para evaluar los cambios asociados al perdón, el equipo utiliza testimonios de los participantes, instrumentos validados para medir el perdón y registros de actividad cerebral y respuestas fisiológicas, como la sudoración y la aceleración del pulso.
De acuerdo con el investigador, los resultados obtenidos hasta ahora muestran que las personas que han perdonado pueden recordar los acontecimientos con un nivel de detalle similar, pero experimentar una respuesta emocional diferente. Estos hallazgos respaldan la hipótesis de que el perdón puede disminuir la carga emocional de un recuerdo sin que se produzca el olvido.
El siguiente paso consiste en estudiar si las estrategias de reevaluación emocional pueden ayudar a reducir el sufrimiento de las personas que todavía no han perdonado y, eventualmente, facilitar la convivencia con antiguos victimarios.
Sin embargo, De Brigard subrayó que perdonar no es una obligación para las víctimas y que, en algunos casos, insistir en ello puede resultar contraproducente. El objetivo de su investigación es explorar alternativas para disminuir el dolor asociado a los recuerdos, independientemente de que una persona decida perdonar.
Finalmente, el investigador destacó el papel de la filosofía en su trabajo científico, pues le permite examinar los conceptos y las preguntas que orientan sus experimentos. La combinación de ambas disciplinas le ha permitido estudiar el perdón desde los procesos mentales, las emociones y las relaciones sociales.




