Esgrima de machete, una tradición afrocolombiana que se conserva en Puerto Tejada, Cauca
Miguel Lourido y la Fundación Afrocultural de Esgrima de Machete y Bordón trabajan para preservar esta práctica, transmitida de generación en generación y vinculada a la historia de las comunidades afrodescendientes del país.

Esgrima de machete, una tradición afrocolombiana que se conserva en Puerto Tejada, Cauca
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La esgrima de machete es una práctica que, según explica Miguel Lourido, se ha transmitido de generación en generación desde las guerras de independencia y las guerras civiles. Actualmente, en Puerto Tejada, Cauca, la academia que lidera trabaja para evitar que esta tradición desaparezca.
Aunque el machete suele asociarse con la violencia, Lourido explica que su enseñanza tiene un propósito distinto: la defensa. Por eso, los estudiantes comienzan a practicar con el bordón, una vara de madera que les permite aprender los movimientos y ganar confianza antes de utilizar el machete.
La práctica también incorpora la danza y principios como el respeto, el autocontrol y la ética. Lourido señala que comparte elementos con otras artes marciales y destaca la importancia de la «malicia» dentro de esta disciplina. «Sin malicia no habría ningún juego de esgrima, si no hay malicia, no existe», afirma.
Además de conservar las técnicas, la academia busca transmitir la historia de esta tradición y reconocer el aporte de las comunidades afrodescendientes a la construcción del país. Para Lourido, mantener viva la esgrima también significa preservar los conocimientos de sus ancestros.
Actualmente, la Fundación Afrocultural de Esgrima de Machete y Bordón trabaja para lograr el reconocimiento de esta práctica como patrimonio cultural inmaterial de la nación. Mientras avanza ese proceso, la academia continúa enseñándola y recibiendo visitantes, entre ellos estudiantes de universidades de Estados Unidos interesados en conocer este arte marcial colombiano.




