La ultraderecha alemana busca una victoria histórica en elección regional
El partido AfD encabeza las encuestas en Alta Sajonia, con una ventaja de casi 20 puntos sobre los conservadores del canciller Friedrich Merz.

German Flags are lined up at the venue of the AfD's election party during Saxony-Anhalt's state elections in Magdeburg, eastern Germany on September 6, 2026. (Photo by Ronny HARTMANN / AFP) / RONNY HARTMANN

La extrema derecha se perfila como clara ganadora en las elecciones de este domingo en Alta Sajonia, una región de la antigua RDA, donde pueden marcar un paso inédito en Alemania desde 1945.
El partido Alternativa por Alemania (AfD), antimigrantes y afín a los presidentes ruso, Vladimir Putin, y estadounidense, Donald Trump, le saca casi veinte puntos de ventaja en los sondeos a los conservadores del jefe del gobierno Friedrich Merz.
Pero, aún así, no tiene asegurada la mayoría absoluta que le permitiría tomar las riendas de esa región de 2,1 millones de habitantes. Todo dependerá de cuántos partidos entren en el Parlamento regional.
En un contexto de gran polarización de la opinión pública y de creciente inquietud entre la población extranjera, lo colegios electorales abrieron este domingo en la mañana para que alrededor de 1,7 millones de electores de Alta Sajonia voten.
Los electores tienen hasta las 16H00 GMT para elegir a sus diputados en estos comicios cruciales para la coalición federal del canciller conservador Merz, cada vez más impopular.
Se espera que las primeras estimaciones lleguen en cuanto cierren las urnas.
Según el último sondeo de la cadena pública ZDF, el AfD, liderado por Ulrich Siegmund, de 35 años, muy popular en las redes sociales, podría recabar hasta el 41% de los votos, es decir, casi el doble de lo que consiguió en 2021.
En su bastión de Tangermünde, una ciudad de unos 10.000 habitantes, fue recibido cuando fue a votar por un centenar de simpatizantes suyos que gritaban su nombre con entusiasmo.
Llegó al colegio electoral con su esposa, Julia, en una Simson, una motocicleta icónica de la antigua Alemania del Este, pintada con el color azul cielo propio de la AfD.
Siegmund desea endurecer la política migratoria, eliminar la obligación de ir a la escuela y modificar la programación de la asignatura de historia en el colegio, en su opinión, demasiado centrados en la culpabilidad de la Alemania del III Reich.
Además, ha recurrido a la baza de la nostalgia que sienten muchos de sus simpatizantes por la extinta RDA, al considerarse peor tratados que sus compatriotas del oeste de Alemania o que los migrantes.
La antigua RDA, hoy una región poscomunista de Alemania, estuvo bajo influencia soviética y separada por el Muro de Berlín hasta la reunificación de 1990.
“Durante mucho tiempo luché contra mí misma, pero ahora me digo que hay que darle una oportunidad” al AfD, declaró a la AFP Jutta Neumann, una jubilada de 84 años que solía votar a los socialdemócratas del SPD.
“A mi modo de ver, son los únicos que hablan de paz. Los otros solo hablan de rearme”, apuntó Neumann, vecina de Magdeburgo, la capital regional.
- Cordón sanitario -
Este domingo, activistas de la oenegé Greenpeace, de la unión de sindicatos alemanes DGB y de otras organizaciones prevén izar una inmensa bandera arcoíris en la ciudad, un día después de que una protesta anti-AfD congregara a 8.000 personas, según la policía.
Durante todo el fin de semana, Magdeburgo contó con refuerzos policiales, pues las autoridades temían enfrentamientos entre militantes de extrema derecha y de extrema izquierda, sobre todo después de los comicios.
Los conservadores de la CDU, encabezados por el exministro de Economía Sven Schulze, de 47 años, que dirige Alta Sajonia desde principios, recabarían un 23% de los votos, según las últimas encuestas.
“Le corresponde a los ciudadanos actuar, es una elección democrática”, señaló Schluze tras depositar su voto en la capital regional, asegurando que esperaba una “fuerte participación” en esta cita con las urnas.
Entre los otros partidos, la izquierda radical Die Linke obtendría un 11,5% de los votos; los socialdemócratas, un 8,5% y los Verdes, un 6%.
El partido de izquierda prorruso BSW y los Liberales ni siquiera conseguirían superar el 5% necesario para entrar en el parlamento regional.
Hasta ahora, todos los partidos han descartado gobernar con la extrema derecha, salvo el BSW, cuyos miembros están divididos sobre este tema.
Precisamente, sería ese cordón sanitario contra el AfD lo que podría garantizarle a Sven Schulze su permanencia en el poder, si se alía con otras formaciones.
Sin embargo, entre los conservadores cada vez se escuchan más voces pidiendo un enfoque pragmático respecto al AfD, especialmente en las regiones: Dejar fuera del poder a la extrema derecha después de estos comicios podría atizar las tensiones, ya altas, dentro del partido de Merz.
Pero, aunque la AfD no logre la mayoría absoluta, “no creo que una coalición pueda, en cuatro años, cambiar el sufrimiento de la gente y su frustración”, vaticinó, pesimista, Marek, un estudiante de 25 años de Magdeburgo, opuesto al AfD.




