Orígenes: el grupo que puso sus camionetas a disposición de la necesidad
Utilizaron su experiencia en el turismo colombiano para hacer llegar ayudas humanitarias a las zonas de difícil acceso después del terremoto. En el camino, encontraron una solidaridad igual o más grande que la necesidad. Hoy, comparten la historia de doña Elsidia, una mujer de 77 años que necesita un nuevo hogar.

Cortesía Orígenes Off Road

José Mauricio Gil es administrador de empresas y trabajó por muchos años en la banca. Sin embargo, siguiendo el impulso de sus gustos personales, tomó la decisión de independizarse hace unos años y fundó Orígenes Off Road, un grupo turístico dedicado a explorar el país desde sus rutas más remotas y de difícil acceso en camionetas 4x4.
¿La misión?, poder devolverle al país a través de un turismo responsable, acompañando personas para que puedan llegar a conocer lugares de difícil acceso, para que entren en contacto con la cultura diversa del país y puedan contribuir a su construcción.
“Colombia es un país muy lindo lleno de contrastes. La idea era poder abordar esos contrastes también. Muchas veces los del interior vemos el país por televisión, quiero que las personas lo conozcan, que lo palpen.”
Frente al terremoto
El 10 de agosto, Mauricio se encontraba en Cali junto a su familia. Como para muchos, el terremoto que estremeció al país lo sorprendió inmensamente y despertó la urgencia de ayudar a las personas afectadas.
Junto a su equipo, empezaron a mover contactos y a realizar llamadas para organizar la ayuda. Sorprendidos por la respuesta de la gente, en dos o tres días ya tenían preparadas 30 camionetas dispuestas para llevar más de 10 toneladas de ayudas humanitarias a veredas de difícil acceso, desde dónde las personas manifestaban que necesitaban apoyo, pues a ellos no estaba llegando nadie. Esto, principalmente en veredas cercanas a los municipios del Cairo, el Águila y San José del Palmar, epicentro del terremoto.
“La intención era llegar a esas veredas y contribuir. Se volvió una bola de nieve y los protagonistas fueron los donantes. No te imaginas lo bonito, esto se volvió algo impresionante.” - Mauricio Gil.


Desde el Cairo, articularon esfuerzos con la alcaldía del municipio y se repartió el envío de carros llenos de ayudas humanitarias y también personal médico.
“Te imaginarás todo lo que nos encontramos, tragedias, muertos, casas en el piso e historias inimaginables.” - Mauricio Gil.
“Quisiera hacer un reconocimiento muy especial a Adriana González quién dispuso las ollas de su casa y la colaboración de toda su familia para hacer una olla comunitaria en el resguardo del Cairo para todas las personas que estábamos ahí para brindar ayuda.
“Son personas que le han puesto el alma a la reconstrucción de su pueblo y todo el corazón para salir adelante. Eso es lo que nos caracteriza a los colombianos.”
- Mauricio Gil.
En el camino de vuelta, el plan era pasar por la mayor cantidad de pueblos posibles pues, el equipo quería entregar y atender de primera mano a las personas afectadas, querían asegurarse de que la ayuda iba a llegar a quienes más lo necesitaban y de que no iba a ser retrasada por ningún motivo. En el recorrido por el Águila, Cartago, y Argelia, llegan a Roldanillo. Los reciben en el hotel Monarca, un hotel prácticamente destrozado dónde su dueño, Juan Toro, a pesar de la dificultad, lo ofrece cómo base logística y líderes en la zona los reparten para repartir la ayuda de la mejor manera.


La vía Dovio lleva a la vereda Bella Vista en Roldanillo, Valle del Cauca. Ahí, el equipo de Orígenes encuentran muchas personas en necesidad, sin embargo, conocen a Elsidia Mejía y se conmueven con su historia.
Elsidia Mejía
La historia de Elsidia Mejía representa la realidad que hoy enfrentan muchos en el país, y simboliza la urgencia del reto que implica una nueva etapa tras la urgencia inicial después del terremoto: la reconstrucción.
Al respecto, Mauricio Gil, quién se ha encargado personalmente de la logística de la ayuda entregada por Orígenes, comparte que la primera necesidad es la alimentación. Sin embargo, “sobre eso la donación ha sido muy buena, el país se volcó en ayuda en ese aspecto y de alguna manera parece estar suplida. Ahora el tema más importante es la recolección y la reconstrucción. Queremos poder ponerle una casa al mayor número de personas posibles, implica dinero, mucho dinero, pero esa es la idea.”


En la vereda Bella Vista conocieron a Elsidia Mejía, una mujer de 77 años de bajos recursos que padece de una enfermedad respiratoria y que vivía sola en su casa hasta el momento del terremoto. A hoy, su casa se encuentra completamente destruida y es inhabitable. Al momento de conocerla, doña Elsidia estaba durmiendo afuera de los restos de su casa y entraba a lo poco que quedó en pie para guardar su comida y otras pertenencias.
Elsidia le manifestó al grupo que allá no había llegado nadie a ayudar y el equipo de Orígenes decidió que querían regalarle un nuevo techo para vivir.
La empresa caleña Obras Metálicas Conmeyci S.A.S se sumó a la ayuda y donó su conocimiento y tiempo para realizar los planos de una casa modular con sistema sismorresistente para doña Elsidia. Aún con el ajuste a un precio especial que dona la empresa, se necesitan alrededor de 40 millones de pesos a costo para la instalación de la vivienda.


Debido al proceso de construcción, una vez recogido el dinero, esta podría estar instalada en dos o tres días. La empresa y Orígenes pudieron ponerse en contacto además con el ejército y este asegura que dispondrá de la ayuda necesaria para ayudar a instalar la vivienda.
La meta principal en este momento es poder ayudar a Elsidia Mejía,sin embargo, Mauricio comparte que desde Orígenes siguen haciendo llegar carros con materiales para la reconstrucción a diferentes zonas de difícil acceso en el país y esperan poder continuar ayudando en la reconstrucción:
“La meta inicial es una, pero ojalá puedan ser muchas más.”
Orígenes hace un llamado de solidaridad a la ciudadanía e invita a quien quiera contribuir en la construcción de una nueva vivienda para la señora Elsidia.
Agradecen también a cada persona que ha aportado su grano de arena en forma de voluntariado o donaciones para la ayuda de quienes más lo han necesitado en los últimos días. Dentro de muchos nombres, agradecen a Mauricio Latorre, por su apoyo logístico, a Samuel Villanueva, de la empresa de siniestros Motorchoc y a Javier Guarin, facilitador de ayudas coordinas con la alcaldía de Tenjo.
Finalmente aseguran que, en medio de la tragedia, la movilización solidaria en el país ha sido impresionante y reiteran que
“Los colombianos somos personas de un corazón inmenso y los buenos, definitivamente, somos más.”






