José Manuel Restrepo recibió los resultados de Proyecto Colombia
El enfoque de la segunda jornada del encuentro condujo a conclusiones basadas en proposiciones de carácter económico. Crisis financiera de la salud, el sistema tributario, las finanzas públicas y la reactivación económica hicieron parte de la jornada, que contó con la participación del Vicepresidente electo.
José Manuel Restrepo, vicepresidente electo de Colombia. | Foto: Caracol Radio
Los llamados a garantizar la sostenibilidad del sistema de salud, sanear las finanzas públicas y reactivar la inversión consolidaron la segunda tanda de conversaciones durante la presentación oficial de Proyecto Colombia.
Durante los paneles dirigidos a los ministros recien designados para las carteras de Saud y Hacienda, y el viceministro de Minas y Energía, se concluyó que el país requiere decisiones inmediatas y una estrategia de largo plazo para fortalecer su desarrollo económico e institucional. Son mensajes clave de parte de la sociedad civil, representantes del sector público y privado, de la academia y de organizaciones sociales.
El cierre estuvo a cargo del vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, quien centró su intervención en el objetivo de proyectar a Colombia hacia 2050 con una política de Estado que beneficie a todos los colombianos, sin importar la orilla política.
“El motor más importante del crecimiento se llama confianza y la confianza se construye colectivamente cuando el sector público, el sector privado, la academia, las organizaciones sociales y los organismos internacionales se unen y trabajan conjuntamente”, afirmó, reconociendo la labor de las más de 50 entidades que participan en Proyecto Colombia.
Ana María Vesga, ministra designada de Salud. | Foto: Caracol Radio
En términos del sistema de salud, los panelistas se enfocaron en la crisis financiera que enfrenta el sector, elevando un llamado unánime a ejecutar un plan de choque que permita garantizar la atención a los pacientes colombianos y recuperar la estabilidad de la red hospitalaria.
Entre las propuestas presentadas se encuentra la creación de un Plan Nacional de Estabilización, acompañado de un puesto de mando unificado que articule a los actores del sistema, así como medidas para rescatar financieramente a hospitales públicos y privados, operadores farmacéuticos y proteger al talento humano en salud.
En palabras de Paula Escobar, vicepresidenta del Consejo Privado de Competitividad, “estamos en un avión al que se le está acabando el combustible: hay que atender la emergencia sin dejar de planear el sistema de salud de los próximos 30 años”. Ello implica, para ella, fortalecer la atención primaria, organizar la UPC según el riesgo y modernizar el aseguramiento.
A su turno, la ministra designada de Salud, Ana María Vesga, afirmó que la prioridad será identificar el tamaño real de la deuda del sistema, conciliar las cuentas pendientes, estabilizar las EPS intervenidas y garantizar recursos para atender a los pacientes con mayor riesgo, al tiempo que se construyen las bases de una reforma estructural que fortalezca la atención primaria, reduzca las brechas territoriales y devuelva la confianza al sistema.
“El sistema de salud llega a este punto por años de tensiones e intereses. No se trata de mirar por el retrovisor, sino de entender qué nos trajo hasta aquí para no repetir los mismos errores”, aseguró Vesga.
Panel sobre sostenibilidad fiscal en Proyecto Colombia. | Foto: Caracol Radio
En la discusión sobre las finanzas públicas hay consenso en que Colombia enfrenta un desafío fiscal de gran magnitud que requerirá un ajuste sostenido. Para los expertos la ruta es apostar por la sostenibilidad de las finanzas públicas, que demanda primero recuperar el liderazgo del Ministerio de Hacienda, cumplir la regla fiscal, generar información confiable para los mercados y lograr el equilibrio de ingresos y gastos en el mediano plazo.
César Pabón, director ejecutivo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, advirtió que “el mercado no miente: el próximo gobierno tendrá que responder cómo cerrará un faltante fiscal que, en el escenario más optimista, supera los 60 billones de pesos”. Ese panorama, añadió, obliga a Colombia en pensar en una reforma tributaria.
En la misma línea, el ministro designado de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, advirtió que el país enfrenta un déficit fiscal real cercano al 7,8 % del PIB, lo que obliga a adoptar decisiones inmediatas.
Allí mismo hizo un anuncio: “Vamos a hacer el recorte de gasto más importante de la historia republicana del país. No tenemos alternativa, si no hacemos ese ajuste, Colombia es inviable en un periodo de tiempo relativamente corto.” También anticipó que se hará una reforma al sistema tributario que simplifique la estructura impositiva, elimine gravámenes ineficientes y revise beneficios tributarios que hoy distorsionan la competitividad.
José Manuel Restrepo, vicepresidente electo de Colombia, recibe la ficha técnica sobre desarrollo económico de Proyecto Colombia. | Foto: Caracol Radio
Finalmente, la presentación del panel de Crecimiento Económico dejó como conclusión que será necesario revisar las exenciones tributarias, fortalecer la credibilidad de la regla fiscal, dotar de mayor solidez a la institucionalidad fiscal y garantizar que instrumentos como el Marco Fiscal de Mediano Plazo y el Presupuesto General de la Nación recuperen consistencia y credibilidad.
“La gestión del riesgo no puede limitarse al cumplimiento de normas; debe convertirse en un verdadero ejercicio de gestión integral. Debemos definir con claridad qué riesgos debe asumir el sector privado y cuáles le corresponden al Estado para impulsar el crecimiento económico”, comentó al respecto Gustavo Morales, presidente de Fasecolda .
Como respuesta, el vicepresidente Restrepo contestó que recuperar el crecimiento económico pasa por reactivar la inversión y fortalecer los sectores productivos estratégicos. Señaló que no hay sectores productivos enemigos del país, haciendo referencia a actividades como la minería, los hidrocarburos, la infraestructura, la construcción, la agroindustria, el turismo y las energías como motores de desarrollo.
En ese sentido, insistió en que “Colombia necesita pensar como una política de Estado y no como una política de gobierno si quiere convertirse en un país de largo plazo”, apostando por líneas como el desarrollo de conocimiento apalancado en IA, la generación energética o el turismo sostenible, que aprovechan los recursos por los que destaca el país.
Con todo, el llamado fue a impulsar la productividad, la formalización, la meritocracia y el desarrollo del talento para que Colombia pueda convertirse en una economía de ingresos altos hacia 2050.