Educación técnico-profesional en América Latina eleva ingresos al 41%: impulsa empleo en era digital
Estudiar una carrera técnica se consolida como una opción clave para mejorar sus ingresos. Le contamos aquí cuál es la hoja de ruta que permite fortalecer su economía en medio de un mundo automatizado.

Educación técnico-profesional en América Latina eleva ingresos al 41%: impulsa empleo en era digital

Colombia
Un reciente informe de Ayuda en Acción y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) revela que la educación técnico-profesional será determinante para enfrentar los retos del mercado laboral en medio de la transformación digital con la automatización y el uso de inteligencia artificial (IA).El estudio revela que, en promedio, las personas con formación técnica superior en América Latina pueden obtener ingresos hasta un 41% más altos que quienes solo cuentan con educación secundaria.Tanto Ayuda en Acción cómo la CEPAL, plantean una hoja de ruta para enfrentar los desafíos educativos actuales, mientras se forman perfiles adaptados con las demandas del mercado laboral y las tecnologías emergentes.En medio de la acelerada transformación digital del mercado laboral, América Latina enfrenta un desafío estructural: la brecha entre las habilidades que demanda el mercado laboral y la formación que reciben millones de personas.
En este contexto, el nuevo estudio “Educación técnico-profesional en América Latina en el marco de la digitalización”, elaborado por Ayuda en Acción y la CEPAL, pone sobre la mesa la urgencia de repensar los sistemas de educación técnica como un pilar fundamental para un desarrollo social más inclusivo en la región.
¿Cómo la educación técnica aumenta ingresos y movilidad social en la región?
El estudio evidencia que la educación técnico-profesional representa una oportunidad concreta de movilidad social. En promedio, quienes completan estudios técnicos de nivel terciario en América Latina perciben ingresos 41% superiores en comparación con quienes solo alcanzan la educación secundaria.
Este dato confirma el impacto directo de este tipo de formación en la mejora de las condiciones económicas de la población.
Asimismo, el análisis destaca que los beneficios también se reflejan en el acceso al empleo, especialmente para las mujeres. particularmente, en el caso de las mujeres, cuyas tasas de ocupación pueden ser hasta 19 puntos porcentuales más altas frente a aquellas con menor nivel educativo, lo que refuerza el papel de esta formación en la reducción de brechas.
A pesar de este panorama, el informe advierte que la digitalización podría profundizar desigualdades preexistentes si los sistemas formativos no logran adaptarse al ritmo del cambio tecnológico.

Educación técnico-profesional en América Latina eleva ingresos al 41%: impulsa empleo en era digital

Educación técnico-profesional en América Latina eleva ingresos al 41%: impulsa empleo en era digital
Este escenario cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la tecnología pone en riesgo más del 80% de las tareas administrativas, afectando principalmente a la población joven de la región.
Las tasas de ocupación pueden aumentar hasta en 19 puntos porcentuales entre aquellas que cuentan con formación técnica, lo que refuerza el papel de esta educación en la reducción de brechas de género en el mercado laboral.
¿Cuál es la hoja de ruta para fortalecer la educación técnica ante la digitalización?
Para afrontar la creciente transición digital, Ayuda en Acción y la CEPAL proponen una hoja de ruta orientada a resolver los problemas estructurales de la Educación y Formación Técnica-Profesional (EFTP), en aspectos como políticas públicas, planificación, inversión y articulación público-privada.
Esta estrategia se estructura en cuatro ejes clave
- La gobernanza, la capacidad institucional y la articulación intersectorial son esenciales: coordinación entre el Estado y el sector productivo para definir líneas de trabajo conjuntas en las que se prioricen las necesidades del mercado y las capacidades de las poblaciones que accederán a estos procesos para que sea una formación continua e independiente de los ciclos políticos.
2. La formación no solo es técnica, también es organizacional y pedagógica: más allá de la modernización de la educación con la implementación de nuevas tecnologías, la EFTP debe ofrecer modalidades flexibles y valorar los conocimientos previos para hacer planes de trabajo ágiles y vinculados a las demandas constantes del mercado laboral.
3. Cooperación internacional, clave para facilitar la transformación digital: es fundamental la participación de actores internacionales como facilitadores de conversación, permitiéndole a los estados y las organizaciones definir sus prioridades mientras reciben apoyo técnico o financiamiento, que posteriormente se traduce en nuevas oportunidades de prosperidad para las personas.
4. No existe un modelo único, cada país requiere estrategias situadas: se deben evaluar las necesidades internas de los países para hacer modelos personalizados que permitan una coordinación intersectorial, el desarrollo de habilidades transversales, la inversión en infraestructura y equipamiento y la flexibilización de los trayectos formativos.
Con base en estos hallazgos, el estudio concluye que avanzar hacia sistemas de educación técnico-profesional más inclusivos y articulados no solo es una necesidad educativa en la región, sino una condición indispensable para que América Latina enfrente los desafíos de la digitalización con menores niveles de desigualdad, mayor competitividad y un desarrollo social más inclusivo.
¿Por qué es clave articular la educación técnica con el mercado laboral?
Frente a ese contexto, resulta fundamental fortalecer la articulación entre el sector educativo, el sector productivo y las políticas públicas, de manera que la formación responda efectivamente a las demandas actuales y futuras del mercado laboral, avanzando hacia modelos más inclusivos e innovadores que integren nuevas tecnologías en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
“Estamos ante una era donde la tecnología transformará casi todos los empleos; sin embargo, esta transformación no supone una sustitución. Nuestro reto a nivel regional debe centrarse en impulsar las capacidades de los jóvenes, cerrando las brechas de conectividad y generando modelos de formación flexibles que creen perfiles adaptados a este mundo digital y que, a su vez, sean la llave para alcanzar nuevas oportunidades de empleo”, comentó Isabel Cajías, directora país Bolivia y Perú de Ayuda en Acción.
Si quiere conocer más mas fondo los hallazgos del estudio, puede hacerlo seleccionando el siguiente enlace: https://ayudaenaccion.org/informe-digitalizacion-latam/




