El consumo de carne de res en Colombia alcanza los 18,4 kilos por habitante
La Federación Nacional de Ganaderos consideró este repunte como histórico

Comercio de carne colombiana(Foto: cortesía Fedegán)

La carne de res se consolida como un alimento esencial en la mesa de los colombianos. Según los datos más recientes de la Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGÁN), el consumo de esta proteína experimentó un incremento constante y dinámico en los últimos años, pasando de 16,4 kilogramos por persona al año en 2022 a 18,4 kilogramos al cierre de 2025.
José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de FEDEGÁN, destacó que el repunte más importante ocurrió durante el último año analizado, cuando el indicador subió de 17,6 a 18,4 kilogramos. Este cálculo se basa en un balance detallado que incluye una producción nacional de carne en canal de 811.846 toneladas y 198.695 toneladas de vísceras, sumadas a las importaciones y restando las exportaciones, todo ello dividido entre los 53,8 millones de habitantes del país.
Lafaurie atribuye este éxito a las intensas campañas de fomento al consumo lideradas por FEDEGÁN y el Fondo Nacional del Ganado (FNG), además de los avances en mejoramiento genético, bienestar animal y ganadería sostenible que han mejorado la productividad en las fincas. Actualmente, Colombia cuenta con un hato robusto de 29,7 millones de animales, entre bovinos y bufalinos.
El aumento del consumo interno también sirve para desmentir la creencia de que las exportaciones encarecen el producto local. “La carne colombiana llega a más de 30 naciones, y este incremento demuestra que hay suficiente proteína para los habitantes de todos los municipios”, afirmó Lafaurie.
Por su parte, Óscar Cubillos Pedraza, director de la Oficina de Estudios Económicos de FEDEGÁN-FNG, explicó que esta recuperación llega tras el deterioro sufrido durante la pandemia de 2020-2021 y la posterior crisis inflacionaria de los años siguientes. El buen comportamiento de 2025 se vincula directamente con un mejoramiento en el ingreso nominal de los hogares, lo que permitió a las familias destinar una mayor parte de su presupuesto a la compra de carne de res.
A pesar de las cifras positivas, el sector enfrenta desafíos significativos. Durante el segundo semestre de 2025, el ingreso real de las familias mostró signos de debilitamiento. Además, la carne de res ha tenido un crecimiento en sus precios (9,6 %) superior al de sus competidores directos, como el cerdo (-2,8 %) y el pollo (2,8 %).
Finalmente, aunque el faenado creció un 6,3 % en 2025 gracias al mayor poder adquisitivo inicial, los expertos advierten sobre la necesidad de vigilar la inflación en 2026 para evitar que este crecimiento se vea frenado

Luis Enrique Hurtado
Periodista con más de 20 años de experiencia. Me he especializado en radio y en macroeconomía. Premio...




