Este software agilizaría los tiempos operativos y evitaría errores en medicación en Colombia
El sistema de apoyo para la toma de decisiones clínicas, Kumpels demuestra que se pueden reducir significativamente los tiempos operativos y el error en el suministro de medicamentos
Kumpels Pharma en el programa de aceleración Davivienda y el Grupo Bolívar. | Foto: Kevin Castañeda
Kevin Castañeda, químico farmacéutico de la Universidad Nacional de Colombia, es el creador de Kumpels Pharma, un software que, basado en análisis de datos e inteligencia artificial contrasta síntomas con exámenes médicos e historial clínico del paciente y con el fármaco que se suministraría.
De acuerdo con el emprendedor, su creación responde a errores en el suministro de medicamentos en clínicas y hospitales que, asegura, son cada vez más frecuentes, principalmente por la falta de personal profesional en química farmacéutica. Ese contexto, insiste, lleva a los pacientes a enfrentar efectos adversos que van desde un malestar gastrointestinal breve hasta la muerte.
Es que, la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el Día Mundial de la Seguridad del Paciente en 2022, resaltó la gravedad de los daños causados por la incorrecta formulación de medicación, destacando que las personas mayores enfrentan mayores riesgos a causa de esta problemática; les siguen quienes reciben medicina por procedimientos quirúrgicos, cuidados intensivos y de urgencias.
Los factores humanos, las malas condiciones ambientales y la escasez de personal son, según esa organización, los principales causantes de esta problemática.
Un error que puede costar vidas

Kumpels Pharma en el Digital Tech Summit en Dinamarca en Noviembre de 2024. | Foto: Kevin Castañeda

Kumpels Pharma en el Digital Tech Summit en Dinamarca en Noviembre de 2024. | Foto: Kevin Castañeda
Kumpels, que significa “amigos” en alemán, nace a mediados del 2019 en las aulas de la Universidad Nacional y en el Instituto Nacional de Cancerología. Inicialmente se había planteado como un desarrollo en una nube para almacenar documentos físicos; con el tiempo, el desarrollo se centró en potenciar la labor de los químicos farmacéuticos, capacitados para investigar, desarrollar, producir, controlar la calidad y gestionar el uso racional de fármacos.
Durante sus prácticas universitarias, Kevin notó que la entidad atendía aproximadamente 200 pacientes en urgencias por jornada y la cantidad de químicos farmacéuticos era limitada. Como consecuencia, no se lograba ofrecer una atención completa.
“Lastimosamente esta tarea no se logra hacer al 100 % en la mayoría de hospitales, sólo se revisan los pacientes de las unidades de cuidado intensivo o algunos pacientes muy específicos. Es que no da abasto, no somos suficientes químicos farmacéuticos para hacer ese proceso”, indica.
De acuerdo con el químico, la revisión previa a la administración debería ser la misma para todos los pacientes, independientemente del diagnóstico.
Cabe resaltar que, la fórmula médica sólo puede ser emitida por un doctor. Posterior a esto, debe pasar por un químico farmacéutico, quien avala y revisa si la prescripción tendría algún tipo de contraindicación en el paciente y finalmente los fármacos son puestos a disposición del personal de enfermería quien se encarga de realizar la dosificación y aplicación.
Si se omite el paso de la revisión, podría causar alteraciones en el paciente: “todo esto requiere un tiempo que no da, porque son muchos, y es ahí donde puede producirse el error humano, nosotros empezamos a decir: simplifiquemos y busquemos una solución”, continúa, señalando que es una escena que vivió numerosas veces y que lo motivó a crear Kumpels.
Para ello, Castañeda y su socia, Melisa Pérez, partieron por tomar una muestra significativa de pacientes del instuto. Primero digitalizaron su información; con ello detectaron los problemas más comunes y finalmente analizaron cada formula médica, realizando un cruce de datos con las características de medicamentos y enfermedades, esto demostró un acceso a pronósticos más rápidos, más acertados y con un margen de error bajo, priorizando la seguridad del paciente.
La brecha profesional en Colombia

Clase de química farmacéutica, junto con el docente Ilvar Muñoz en 2019. | Foto: Kevin Castañeda

Clase de química farmacéutica, junto con el docente Ilvar Muñoz en 2019. | Foto: Kevin Castañeda
Según Ilvar Muñoz, docente del programa de química farmacéutica de la Universidad Nacional, “España, con una población similar a la de Colombia, tiene 150.000 farmacéuticos, de los cuales el 80% trabaja en farmacias comunitarias y de hospital. En Colombia, solo hay alrededor de 12.000 farmacéuticos”, alertó.
El problema de fondo en Colombia es estructural: un estudio citado por el docente revela que el 70% de quienes trabajan en droguerías no han terminado la secundaria, lo que representa un riesgo masivo. “Además, el país ha perdido soberanía farmacéutica al depender casi totalmente de la importación”
Por ello Muñoz busca formar químicos farmacéuticos conscientes de su profesión; fue precisamente por eso que, en una de sus clases, Kevin y su grupo de compañeros entendieron que debían hacer algo diferente.
En palabras del docente, ellos comprendieron profundamente el sistema de distribución y la importancia de la seguridad. Al poseer habilidades informáticas, empezaron a trabajar en este software para proponer una mejoría al sistema. Tras demostrar resultados en el Instituto de Cancerología, tomaron su propio camino para construir propuestas de innovación que garantizaran la seguridad de los pacientes.
Parámetros que no se cumplen

La formación de un químico farmacéutico es de gran importancia como apoyo indispensable en clínicas y hospitales. | Foto: Kevin Castañeda

La formación de un químico farmacéutico es de gran importancia como apoyo indispensable en clínicas y hospitales. | Foto: Kevin Castañeda
A pesar de los parámetros existentes, no todas las clínicas aplican los procesos. Karen Torres, enfermera, afirma que en su experiencia no es común que un farmacéutico esté al tanto de la medicación diaria de los pacientes hospitalizados; generalmente son las jefes de enfermería quienes deben revisar dosis y cantidades, sin que se realice una revisión previa.
Torres revela una realidad preocupante sobre el error humano: cuando se detectan fallos en la medicación, a veces se intenta ocultar la verdad para proteger la carrera profesional. “En nuestro ámbito laboral nunca tratamos de echarnos al agua, tratamos de proteger nuestra carrera profesional, tratamos de esconder esa verdad con otro tipo de situaciones”, afirma.
Según ella, en casos de pacientes graves, es más fácil indicar que las consecuencias son parte de la enfermedad y no del error del personal. Dado que las demandas por fallecimiento no son frecuentes, el sistema permite que esta información se oculte con facilidad.
Esa falta de control no es exclusiva de las clínicas; también ocurre en consultas externas. El propio Castañeda relata su experiencia personal al enfermarse: “recibí las cajas del medicamento que me recetaron y me doy cuenta de que cada caja tiene un aviso grande que dice ‘tratamiento para 6 meses, es decir, me entregaron lo de año y medio en una sola entrega, cuando mi tratamiento era por tres meses. Esto es un gran reto que terminan pagando las EPS”.
Por esto, Kumpels también busca incorporar alertas sobre la cantidad de medicación, costos y procesos basados en enfermedades específicas.
Una plataforma en crecimiento

Al interior de LaCardio Crea surgió la idea de crear un “Health Tank” con el fin de innovar y optimizar el servicio farmacéutico. | Foto: Kevin Castañeda

Al interior de LaCardio Crea surgió la idea de crear un “Health Tank” con el fin de innovar y optimizar el servicio farmacéutico. | Foto: Kevin Castañeda
Para que el proyecto tuviera alcance, fue vital la figura de Egdda Vanegas, docente de la Pontificia Universidad Javeriana, química farmacéutica con formación en gerencia en salud pública y doctorado en logística en salud de la Universidad Nacional. Cuenta que conoció Kumpels en 2019 mientras era docente ocasional, cuando se trataba de un perfil farmacoterapéutico en un Excel que se creó en el Instituto de Cancerología.
Tras la pandemia, en 2021, Vanegas le recomendó a Kevin contactar instituciones con altas prácticas en seguridad, como la Fundación Cardioinfantil. Gracias a esto, ganaron un concurso interno de TIC en dicha institución. La experta enfatiza que este es un desarrollo ‘a la medida’ del sistema colombiano, necesario ante la fragmentación de datos y falta de financiación estatal para la investigación tecnológica.
La llegada de la iniciativa a LaCardio se consolidó, además, por la convocatoria Health Tank de Health Tech Colombia. Tras superar rigurosos filtros ante directivas e inversionistas, lograron el capital necesario para financiar un plan piloto.
Para consolidar la empresa, Castañeda también ganó una convocatoria estatal en 2022 y participó en un programa de emprendimiento en España en 2023.
Adicionalmente a inicios de 2026 ganó un premio por mentorías con Social Skin del Grupo Bolívar de USD 12,000.
Implementación y resultados
Freddy Bautista, subdirector de Operaciones Clínicas de LaCardio, explica la importancia de esta alianza desde la innovación hospitalaria. Según él, los retos principales son implementar un ciclo cerrado de medicamentos con trazabilidad completa desde la prescripción hasta la administración y fortalecer la coordinación entre farmacia y enfermería.
Aunque la institución ya implementaba soluciones de formación continua, entrenamiento bajo estándares de acreditación y tableros de control de datos, Bautista reconoce el valor de trabajar con aliados externos tecnológicos. La institución ha evolucionado para ser “startup friendly”, lo que implica acompañar emprendimientos en validaciones clínicas reales, siempre bajo estrictos controles de ciberseguridad y protección de datos.
El proyecto, denominado Farmacia On Time dentro del ecosistema de innovación LaCardio Crea, arrancó a finales del año pasado con un piloto de tres meses en el área de hospitalización, en donde se midieron tiempos de ejecución y tasas de error, permitiendo redistribuir recursos y optimizar acuerdos de servicio. Además, en materia de comunicación se fortaleció la relación bidireccional entre equipos asistenciales y productividad, centralizando las métricas de alistamiento, dispensación y devolución, lo que permitió cerrar brechas operativas.
Actualmente, la clínica se encuentra evaluando la viabilidad presupuestal para su implementación definitiva. Bautista proyecta que, a futuro, la herramienta permitirá monitorear en tiempo real la tasa de errores para tomar decisiones inmediatas.

Implementación del software en la Fundación Cardioinfantil. | Foto: Kevin Castañeda

Implementación del software en la Fundación Cardioinfantil. | Foto: Kevin Castañeda
A pesar de los intentos que clínicas como LaCardio realizan con el fin de mitigar estos impactos, Ilvar Muñoz advierte que se necesitan 10 veces más farmacéuticos en Colombia para profesionalizar todos los puntos de atención.
Hoy, Kumpels busca atacar esta realidad contextualizando la tecnología en los hospitales colombianos y, aunque la mayoría no cuenta con los recursos para la implementación de estos equipos, espera seguir demostrando que vale la pena innovar.
Castañeda, sin embargo, insiste en que estas ayudas tecnológicas no reemplazarían el talento humano: brindan la seguridad necesaria para evitar tragedias.




