Ambientalista denuncia turismo desbordado en Quindío: “Le están rindiendo culto a un negocio”
El ambientalista Néstor Ocampo habló en 6AM W sobre las consecuencias del turismo desbordado en el departamento.

Entrevista Nestor Ocampo
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Sin duda uno de los sitios de mayor afluencia de turistas en el Quindío es el municipio de Salento y el Valle de Cocora por lo que genera preocupación el turismo desbordado que impacta en la sostenibilidad ambiental.
En ese mismo sentido, es clave recordar los datos de la cámara de comercio de Armenia y del Quindío respecto al balance de la temporada entre el mes de diciembre de 2025 y el mes de enero de 2026 donde ingresaron cerca de 42 mil vehículos al municipio.
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El líder ambientalista del departamento, Néstor Ocampo evidenció que la problemática está impactando en gran medida por que no hay capacidad de carga y las autoridades no generan acciones contundentes que permitan disminuir las afectaciones.
Mencionó que en cuanto a la circulación de vehículos para el municipio padre del Quindío es una desgracia entendiendo que en temporadas altas es mayor la movilidad por eso aumenta la preocupación justo para la semana santa.
“Es absurdo que alguien tome un auto, se demore más o menos 5 horas y media o 6 y viniendo más o menos rápido para llegar hasta aquí, para ir a conocer a Cocora y luego solo para entrar hasta Salento se puede demorar entre 4 y 5 horas más. Eso es completamente absurdo y para eso no hay ninguna solución no ha habido estudios de carga para los ecosistemas porque no se trata de estudios de carga para el negocio de las hotelerías”, sostuvo.
Además, reconoció que la problemática no solo se centra en este municipio puesto que Filandia es otro que recibe gran número de turistas.
“no se trata solo de Salento que es el lugar generalmente más visible, ya es Salento, Filandia, Circasia, el corredor que va de Montenegro hasta Cartago, que va por Quimbaya, que va de Montenegro hasta La Tebaida y un sector que conocemos nosotros aquí como Río Verde que es yendo hacia el sur del departamento”, mencionó.
En cuanto a qué hacer para generar ese balance idóneo entre la economía y el turismo, el ambientalista destacó que si la actividad se concibe solo como un negocio y de ganancias pues va a seguir generando consecuencias al medio ambiente, pero si se piensa en otros aspectos cultural, social, solidario con las regiones visitadas podría ser diferente.
“Todo el mundo le rinde culto es simplemente al negocio y a que generen empleos de mala calidad y mientras eso siga siendo así, eso es lo que nos está sucediendo a nosotros aquí. Antes no era sino Salento, que fue el primero que mencionaste. Ahora son Filandia, Circasia y esos otros sectores”, destacó.




