Protección de corales en Cartagena sigue en pausa
Pese a más de una década de intentos por declararlos área protegida
Varadero destaca por su biodiversidad y su reconocimiento como “Hope Spot”, ecosistema clave para la salud de los océanos
A pesar de que desde hace más de diez años se iniciaron los esfuerzos para declarar la zona de los Corales de Varadero, en la bahía de Cartagena, como área protegida por su importancia ambiental, el proceso continúa sin resultados concretos y la consulta previa con las comunidades (paso clave para su aprobación) aún no ha iniciado formalmente.
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El caso de Varadero evidencia los retos de la protección ambiental en territorios y maritorios donde confluyen intereses ecológicos, sociales y económicos, mientras científicos, comunidades y organizaciones ciudadanas han impulsado durante años estudios, visibilización e incidencia para lograr su conservación.
Ubicado al sur de la bahía de Cartagena, Varadero ha logrado desarrollarse en condiciones poco comunes, con alta sedimentación y presión humana, lo que lo convierte en un referente de resiliencia en el Caribe y en un ecosistema de alto valor para la ciencia. En términos de biodiversidad, alberga más de 60 especies de coral y cerca de 120 especies de peces en más de 100 hectáreas, características que le han valido el reconocimiento como “Hope Spot” por Mission Blue, una organización internacional de conservación marina que identifica ecosistemas clave para la salud de los océanos.
“El valor de Varadero no está solo en su biodiversidad, sino en lo que representa para la ciencia y la capacidad de los ecosistemas de adaptarse a condiciones extremas. Sin medidas de protección, esa resiliencia tiene un límite”, señala Bladimir Basabe Sánchez, activista socioambiental y promotor del colectivo Salvemos Varadero.
Desde 2014, diferentes actores han trabajado en la investigación y defensa del arrecife, y la creación del colectivo Salvemos Varadero en 2018 permitió posicionar el tema en la agenda pública, especialmente frente a proyectos que representaban un riesgo directo para el ecosistema, con respaldo de estudios de entidades como el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (INVEMAR).
Sin embargo, el arrecife continúa expuesto a múltiples presiones, la contaminación y sedimentación provenientes del Canal del Dique, junto con el tráfico marítimo, las actividades portuarias, el desarrollo industrial, el blanqueamiento de coral y la reducción de áreas de manglar y pastos marinos, incrementan el riesgo sobre el ecosistema. A esto se suma la posibilidad de dragados o ampliaciones portuarias que podrían destruir hasta el 25% del arrecife de forma directa y afectar mucho más de manera indirecta.
La pérdida de este ecosistema tendría impactos más allá de lo ambiental, afectando la estabilidad de la bahía de Cartagena, la biodiversidad del Caribe colombiano y actividades económicas como la pesca y el ecoturismo de investigación y monitoreo, al comprometer funciones clave como la protección costera y el equilibrio de las cadenas tróficas.
Aunque la autoridad ambiental ha adelantado reuniones preparatorias con algunas comunidades, la consulta previa aún no inicia formalmente.
“Varadero no puede seguir esperando. Han pasado más de diez años y seguimos en etapas previas mientras el ecosistema enfrenta riesgos reales. Este es un momento decisivo para avanzar en su formal protección”, concluye Basabe.
Desde la iniciativa Salvemos Varadero hacen un llamado a las autoridades ambientales para avanzar de manera inmediata en la apertura de la consulta previa y en la declaratoria del área protegida, como una decisión urgente para evitar que este ecosistema continúe expuesto a riesgos que podrían comprometer su existencia.

Erix Montoya Bustos
Cubre la información de Cartagena desde 2000. Se incorporó a Caracol Radio en 2011 y previamente trabajó...




