Economía

Colombia se reunirá con EE. UU para levantar sanciones a Venezuela y reactivar proyectos energéticos

El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, confirmó que el Gobierno colombiano se reunirá con autoridades de Estados Unidos para buscar el levantamiento de sanciones a Venezuela, una medida que permitiría reactivar proyectos energéticos binacionales como el gasoducto Antonio Ricaurte

Edwin Palma. Foto: MinTrabajo

El anuncio fue hecho por el ministro a través de su cuenta en la red social X, tras una reunión binacional entre delegaciones de Colombia y Venezuela que, según el funcionario, permitió avanzar en conversaciones estratégicas orientadas a fortalecer la seguridad energética regional y abrir nuevas oportunidades de desarrollo.

Según Palma, uno de los puntos centrales de esta agenda es la posibilidad de reactivar la cooperación energética entre ambos países, lo que incluye proyectos de interconexión eléctrica, suministro de gas y comercio de combustibles en zonas de frontera.

“Para avanzar en esa dirección necesitamos levantar sanciones que permitan restablecer plenamente las relaciones comerciales”, señaló el ministro.

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Gasoducto Antonio Ricaurte y cooperación energética

Entre los proyectos que podrían reactivarse se encuentra el gasoducto binacional Antonio Ricaurte, infraestructura que conecta el estado Zulia, en Venezuela, con el departamento de La Guajira, en Colombia.

Este gasoducto fue durante años una de las principales infraestructuras de intercambio energético entre ambos países, pero dejó de operar en medio de las tensiones políticas y comerciales que marcaron las relaciones bilaterales durante la última década.

Equipos técnicos de ambos países realizaron recientemente inspecciones a esta infraestructura con el objetivo de evaluar su estado y analizar las posibilidades de retomar operaciones en el futuro.

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Interconexión eléctrica entre Colombia y Venezuela

Las conversaciones también incluyen proyectos de interconexión eléctrica entre ambos países, especialmente a través de La Guajira, región que cuenta con uno de los mayores potenciales de generación de energías limpias en Colombia.

En este proceso podrían participar empresas como ISA Intercolombia, Grupo Energía Bogotá y EPM, que han manifestado interés en la rehabilitación y ampliación de esta infraestructura energética.

Además, el Gobierno colombiano analiza la posibilidad de reanudar el suministro de energía hacia Puerto Carreño, en el departamento del Vichada, una región que en el pasado dependía de la interconexión eléctrica con Venezuela y que actualmente enfrenta altos costos de generación con diésel.


Importaciones de GLP desde Venezuela

En paralelo, el Gobierno colombiano habilitó permisos para iniciar importaciones de gas licuado de petróleo (GLP) desde Venezuela a través de Cúcuta.

Estas operaciones iniciales contemplan importaciones cercanas a 1,26 millones de galones mensuales, lo que podría beneficiar a más de 150.000 familias en zonas de frontera.

Según el Ministerio de Minas y Energía, ya se han recibido los primeros volúmenes de gas, destinados a hogares que aún dependen de combustibles como la leña para cocinar.

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Monómeros y relaciones comerciales

Dentro de la agenda energética también se abordó la situación de la empresa de fertilizantes Monómeros, ubicada en Barranquilla.

El ministro Palma reiteró que el Gobierno colombiano mantiene su interés en adquirir la compañía a través de un esquema público o mixto, mientras avanza el proceso de valoración de la empresa.

El funcionario explicó que la normalización plena de estos proyectos dependerá en gran medida del levantamiento de sanciones internacionales que actualmente limitan las operaciones comerciales entre empresas colombianas y el sector energético venezolano.

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Para el Gobierno colombiano como reiterá el ministro, la cooperación energética con Venezuela representa una oportunidad para fortalecer la seguridad energética, reducir costos de abastecimiento y promover el desarrollo regional en zonas de frontera.

Sin embargo, el avance de estos proyectos dependerá en buena medida de las conversaciones que Colombia sostendrá con Estados Unidos para buscar flexibilizar el régimen de sanciones que actualmente afecta la relación comercial con el sector energético venezolano.