Hospital del barrio Nelson Mandela en Cartagena: una realidad para más de 100 mil habitantes
El centro asistencial ya está en funcionamiento luego de 14 años

Alcaldía de Cartagena

“La frase que yo diría y que cabe aquí es que el alcalde cumplió y eso es lo que importa en este momento, porque ya se siente que el barrio no está olvidado; porque el barrio no tiene un puesto de salud, tiene su hospital que está funcionando y va a seguir funcionando con todo lo que amerita la Ley”.
Ingresa al grupo de alertas de Caracol Radio Cartagena
Así, Naciris María Negrete, vicepresidenta de la Junta de Acción Comunal de Nelson Mandela y lideresa social, se mostró cuando fue consultada sobre el primer mes de operaciones del nuevo Hospital de Nelson Mandela, que fue inaugurado el pasado 26 de enero, por el alcalde Mayor, Dumek Turbay Paz.
Es un reconocimiento de esta lideresa a lo que significa tener el hospital operando después de una espera de 14 años de incumplimientos por parte de administraciones anteriores.
En el acto de inauguración del hospital, el alcalde Turbay Paz contó con el acompañamiento de autoridades del orden nacional, de su equipo de gobierno y de liderazgos y representantes de la comunidad de este barrio, entre los que se encontraba Naciris, una mandelera residente en el sector Los Olivos y a quien se le nota espontáneamente su amor y agradecimiento con su barrio, a pesar de todas las historias que le ha tocado sobrellevar en sus más de 30 años viviendo allí.
“Cuando yo llegué aquí, a Mandela, todo era diferente porque llegábamos aquí con miedo y había muchas necesidades; pero damos gracias que aquí hemos podido crecer, desarrollarnos y formarnos para servir a la comunidad, que es lo más importante que tenemos nosotros en el barrio”, dice emocionada Naciris.
En la historia de Mandela, así, a secas, como es coloquialmente conocido por sus propios residentes este barrio ubicado en el sur occidente de Cartagena, que cuenta con más 100 mil habitantes, es sabido que todo proyecto, programa y obra suele ser luchada desde sus liderazgos sociales para que pueda llegar a buen puerto.
“Nosotros pedíamos a gritos una clínica así desde hace años”, continuó Naciris en su relato, en la puerta de su casa. Durante la conversación, motos y carros iban y venían sobre una calle también recién pavimentada.
Eran cerca de las tres de la tarde de una típica jornada vespertina mandelera de mitad de semana, donde muchos de los que allí viven están en lo que están: consiguiendo el pan, luchando la vida, trabajando por un mejor porvenir para los suyos, y también por un mejor barrio. Y ella, Naciris, no es muy distinta a su barrio y a quienes allí habitan. Con buen semblante y total disposición, mientras atiende su propio centro de confecciones en casa, conversa sobre lo que significa para su comunidad el tener un hospital propio, operando “con todas las de la ley”, como ella misma dice.
La comunidad recuerda lo que les tocó vivir en materia de atención, en los últimos 14 años, en los que vieron pasar administraciones en la ciudad que restaron importancia a la materialización del hospital, a pesar de la gran necesidad de la comunidad en este tema; la obra quedó solo en palabras,como un elefante blanco que era testigo del ostracismo y la apatía de quienes dirigieron los destinos de la ciudad.
“Anteriormente había era un puesto de salud en otro lado, en el que se atendían cosas básicas pero, un día, de repente, quedamos en blanco y ya nos tocaba irnos para otras partes cuando había una necesidad grande de atención”, recuerda Naciris en su relato.
Incluso, ella misma, en sus propias carnes, sufrió con impotencia las carencias que su barrio tenía en materia de atención en salud. Una situación que, como la de ella, vivieron muchos de sus vecinos y conocidos en el barrio, con necesidades varias que no eran satisfechas porque no había cómo, dónde, ni con qué hacerlo.
“Yo tuve, hace unos años, una situación bien difícil con una apendicitis que se complicó y ya estaba a punto de estallarse, y el tema era que no había forma de salir de aquí en esa condición, en ese entonces. Me tocó esperar muchas horas que una ambulancia pudiera entrar hasta aquí, poder salir y que me llevaran a un lugar donde me pudieran atender”, relató Naciris.
“Pasaron muchas administraciones, no se avanzaba. Venía otra y nada. Hasta que llegó esta administración y dijo: ahora sí vamos a empezar y lo vamos a materializar”, recuerda gratamente Naciris.
Y algo pasó en la comunidad que, testigo de la transformación que esta misma administración ya había iniciado por diferentes sectores de la ciudad y el compromiso directo de la palabra del alcalde Dumek Turbay ante sus los liderazgos sociales, decidieron creer y trabajar de la mano para que hoy, solo en dos años después, este Gobierno distrital le cumpliera a Mandela, a los mandeleros.
Una inversión de casi 30 mil millones de pesos, mucha gestión administrativa desde diferentes frentes nacionales y locales, y el compromiso de, sin maqueta ni carreta, transformar a la ciudad para que esta recupere su brillo desde todos sus sectores; una ciudad donde todos y todas se sientan incluidos.
Solo dos años después hoy es una realidad algo que no pasó durante más de 10 años: el Hospital de Nelson Mandela ya le presta servicios a su comunidad. Esta es la materialización del compromiso con Cartagena por recuperar la mejor oportunidad de vida posible para todos sus habitantes.
“Entonces, ahora sí hubo muchas personas de la comunidad que estuvieron pendientes a la obra y que esta quedara terminada y que fuera una realidad. Y con la administración del señor Dumek Turbay se dio la oportunidad que se hiciera toda la infraestructura, tuviéramos nosotros la atención como la necesitamos en el barrio Nelson Mandela, y que contemos con los servicios de urgencias, ginecología, pediatría o vacunación, que son los servicios que más se solicitan aquí”, concluyó Naciris Negrete.
El Hospital de Nelson Mandela hoy es una realidad en una ciudad que avanza, que no se detiene y que ve materializados sueños por los que tanto lucharon, en esta querida zona de la ciudad, con salud digna para sus más de 100.000 habitantes.
Andrés Vizcaíno Villa
Periodista cartagenero con experiencia en comunicación pública. Músico y apasionado por la radio.




