Preocupación por destrucción de juncales en el lago de Tota y el riesgo para aves endémicas
Menos de 200 cucaracheros de pantano sobreviven en el lago de Tota, según líderes ambientales

Monitoreos en Aquitania evidencian expansión de la frontera agrícola en zonas de protección del lago

Aquitania
Una alerta ambiental se encendió en el municipio de Aquitania, Boyacá, luego de evidenciarse la destrucción de juncales en el lago de Tota, ecosistema clave para la conservación de varias especies de aves endémicas y migratorias. La situación fue denunciada por Paola Suárez, presidenta de Uaque Turismo con Propósito, quien aseguró que durante los últimos días han realizado monitoreos en la zona con apoyo de algunas instituciones.
Según explicó Suárez, la disminución del nivel del agua del lago estaría siendo aprovechada por algunas personas para ampliar la frontera agrícola. “Hemos venido monitoreando y esto nos ha permitido identificar que, debido a que el nivel del agua ha bajado muchísimo, la gente está aprovechando para expandir la frontera agrícola”, señaló. La líder ambiental recordó que la normativa establece la obligación de respetar la cota y la ronda del lago, además de proteger los juncales, que son el hábitat natural de varias especies que no existen en otra parte del mundo.
Entre las especies afectadas se encuentran el cucarachero de pantano, el rascón andino y la polla moteada, aves que dependen directamente de este ecosistema para su supervivencia. “El juncal es el hábitat de varias especies endémicas que están en peligro crítico o en peligro de extinción. Estas aves no pueden irse a un árbol o a la montaña, porque su hogar es exclusivamente el juncal”, explicó.
Además de ser refugio para la fauna, los juncales cumplen funciones ambientales clave. De acuerdo con la presidenta de la organización, este ecosistema actúa como un filtro natural del lago y también como una barrera durante temporadas de lluvias intensas. “El juncal funciona como un filtro del lago y cuando hay tormentas o sube el nivel del agua sirve como barrera para proteger también los cultivos”, indicó.
El monitoreo que permitió identificar la problemática se realizó desde la franja acuática en jurisdicción del municipio de Aquitania. Aunque inicialmente no se tenía claridad sobre la vereda específica donde ocurre la afectación, se lograron tomar coordenadas del lugar para reportar la situación a las autoridades ambientales.
Frente a este panorama, Suárez aseguró que ya existe contacto con la autoridad ambiental regional. “CorpoBoyacá ha estado muy atenta a los procesos de conservación de las aves en el lago de Tota y esperamos que dentro de este proceso se tomen medidas frente a estas acciones”, afirmó.


La líder ambiental también hizo un llamado al sector campesino para que se respeten las áreas de protección del lago y se comprenda la importancia del ecosistema. Explicó que eliminar los juncales no solo afecta a las aves, sino que también podría tener impactos en la salud humana. “Estas especies cumplen una función ecosistémica muy importante, como el control biológico de plagas, mosquitos y zancudos. Si desaparecen, podríamos ver una proliferación de estos insectos que también afecta la salud”, advirtió.
Suárez agregó que la situación es especialmente delicada para el cucarachero de pantano, una especie endémica del lago de Tota que se encuentra en grave riesgo. “Para que una especie sea genéticamente viable debería haber más de 500 individuos, pero en el lago de Tota no hay ni siquiera esa cantidad; hay menos de 200”, explicó.
Finalmente, reiteró el llamado a la comunidad para proteger este ecosistema único en el país. “Cada vez que destruimos el juncal le estamos quitando el hogar a estas aves y reduciendo dramáticamente su población. Nuestro accionar no solo impacta el presente, sino también el futuro”, concluyó.




