Más de 700 millones de mujeres están fuera del sistema financiero, Colombia lidera en Latinoamérica
Las cifras evidenciaron brechas persistentes en montos, tasas de interés y aprobación de préstamos
Mujer preocupada por su economía // billetes colombianos // Getty Images
Durante un panel del Foro Económico Mundial para América Latina y el Caribe 2026 se expuso que, a nivel global, cerca de 740 millones de mujeres permanecen fuera del sistema financiero formal.
Además, tienen 15% menos probabilidades de que sus solicitudes de crédito sean aprobadas, incluso cuando presentan perfiles similares a los de los hombres.
El más reciente Reporte de Inclusión Financiera de la Superintendencia Financiera de Colombia y Banca de las Oportunidades indica que, en microcrédito, el desembolso promedio para mujeres fue de $6,9 millones, mientras que para los hombres alcanzó $8,4 millones.
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Esto significa que las mujeres recibieron en promedio 17,8% menos recursos. En cuanto al costo del financiamiento, en la ruralidad colombiana, las mujeres pagan tasas de interés 3,4 puntos porcentuales más altas que los hombres en créditos productivos.
Solo en 2024, este diferencial generó un sobrecosto agregado (la suma total de los gastos adicionales imprevistos que superan el presupuesto original de un proyecto) de $34.500 millones.
Según Santiago Etchegoyen, cofundador y CTO de uFlow, una empresa especializada en la automatización de procesos de evaluación crediticia, dice que el problema no suele ser una exclusión directa, sino el resultado de modelos de evaluación crediticia de empleo formal, que evalúa a quienes trabajan en la economía informal o no cuentan con historial financiero amplio, una situación que impacta con mayor frecuencia a las mujeres.
El “Missing Middle”
A la dificultad para acceder a crédito se suma el fenómeno conocido como “Missing Middle” (medio perdido), identificado en un informe de ALIVE y Pro Mujer.
El término describe un vacío en el financiamiento para pequeñas y medianas empresas lideradas por mujeres.
Muchas emprendedoras están en la etapa intermedia de crecimiento y desarrollo, por lo cual, requieren montos mayores que los ofrecidos por microcréditos, pero sus negocios aún son considerados demasiado pequeños o riesgosos para acceder a préstamos corporativos tradicionales.
En consecuencia, varias terminan recurriendo a financiamiento informal, donde las condiciones suelen ser más costosas y menos reguladas.
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Las desigualdades en el acceso al crédito también se relacionan con factores sociales. Según ONU Mujeres, las mujeres dedican en promedio 2,5 veces más horas al trabajo de cuidado no remunerado que los hombres.
Además, las niñas realizan 160 millones de horas más al día de labores domésticas y de cuidado que los niños, lo que limita su tiempo para actividades económicas formales y la construcción de historial financiero.