Emergencia en el Sinú abre debate sobre producción, ciénagas y ordenamiento territorial en Córdoba
Con zonas productivas bajo el agua en la cuenca del Sinú, el Gobierno anunció en Córdoba un plan para reorganizar la producción agropecuaria en medio de la emergencia Económica, Social y Ecológica.


Tras declarar el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica, el Ministerio de Agricultura anunció en la cuenca baja del río Sinú un plan para recuperar hectáreas afectadas por inundaciones y reorganizar la producción agropecuaria en zonas de ciénagas y playones.
La ministra Martha Carvajalino recorrió Lorica y Purísima junto a entidades del sector y señaló que la prioridad es recuperar la capacidad productiva, pero bajo un modelo adaptado a la dinámica del agua.
“La emergencia es una realidad, el desastre es una realidad. Y la tarea del sector agricultura es pararse hoy a hacer una propuesta de recuperación”, afirmó la ministra.
La propuesta contempla la recuperación de reserva territorial del Estado en ciénagas, la reubicación de actividades productivas en áreas impactadas y la implementación de líneas especiales de financiamiento para campesinos y pequeños productores.
Carvajalino sostuvo que el enfoque no busca simplemente reconstruir lo perdido, sino replantear el modelo productivo frente a la crisis climática.
“Queremos recuperar la capacidad productiva de esta cuenca, pero de una manera distinta, que permita reconstruir sistemas capaces de hacer frente a la crisis climática”, señaló la funcionaria.
La visión desde el territorio
Durante el recorrido, líderes comunitarios plantearon que en la región existen experiencias productivas que han evolucionado tras años de enfrentar inundaciones.
Juan José López Negrete, integrante de Asociación de Pescadores Campesinos Indígenas y Afrodescendientes (Asprosic) y representante ante el Consejo Directivo de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú, indicó que estos modelos han surgido de procesos de adaptación constantes.
“No es salir como víctimas, sino aprender de cada inundación y crear mecanismos que nos permitan ir siempre un paso adelante frente a la variabilidad climática”, explicó el dirigente.
Añadió que estos sistemas integran producción, biodiversidad y restauración estructural de la cuenca.
“Son propuestas que funcionan de manera integral y pueden incorporarse a procesos de planificación y restauración en otras cuencas del país”, afirmó López.
Decisiones en medio de la emergencia Económica, Social y Ecológica que se enmarcan en el Decreto 150 de febrero de 2026. Por ende, el impacto del plan dependerá ahora de la ejecución de recursos, la definición de hectáreas priorizadas y la articulación entre autoridades y comunidades en la cuenca del Sinú.




