Calendarios escolares podrán cambiar en zonas afectadas por emergencias: estas son las reglas
El Gobierno habilitó ajustes en los calendarios educativos para que las regiones mantengan las clases activas en medio de situaciones críticas que afecten la continuidad escolar.

178.000 estudiantes de colegios oficiales regresarán a las aulas

En medio de las lluvias intensas y las emergencias que han afectado varias regiones del país, el Ministerio de Educación dio nuevas orientaciones para que gobernadores, alcaldes y secretarías puedan ajustar los calendarios escolares sin frenar el año académico.
La medida busca que situaciones como inundaciones, deslizamientos o problemas de orden público no obliguen a suspender completamente las clases, permitiendo reorganizar semanas académicas, mover recesos o implementar modalidades flexibles cuando la presencialidad se vea afectada.
De acuerdo con las orientaciones, las regiones podrán hacer modificaciones excepcionales cuando exista una declaratoria de emergencia y se presenten riesgos que impacten la seguridad o el acceso a los establecimientos educativos.
¿Qué cambia? Clases no presenciales y trabajo autónomo
Uno de los puntos centrales es que las instituciones educativas podrán aplicar trabajo autónomo o modalidades no presenciales durante semanas institucionales o situaciones críticas, siempre que se garantice la continuidad del aprendizaje.
La intención es evitar interrupciones prolongadas del calendario escolar, una situación que en años recientes ha afectado a estudiantes en zonas rurales y territorios golpeados por fenómenos climáticos o sociales.
En la práctica, esto permitirá que los colegios ajusten su organización interna sin perder semanas lectivas obligatorias ni afectar la validez del año escolar.
Lo que sí se mantiene del calendario académico
A pesar de la flexibilidad anunciada, el Ministerio reiteró que se deben cumplir las reglas básicas del sistema educativo:
- 40 semanas de clases para estudiantes.
- Cinco semanas de desarrollo institucional para docentes.
- 12 semanas de receso estudiantil distribuidas durante el año.
Las autoridades territoriales podrán incluir ajustes o semanas adicionales de trabajo institucional, pero sin reducir el tiempo mínimo de formación establecido por la
Educación en medio de emergencias: el trasfondo de la medida
Las nuevas orientaciones llegan en un contexto marcado por emergencias climáticas y afectaciones en diferentes zonas del país que han obligado a suspender clases presenciales.
Desde el Gobierno señalan que el objetivo es fortalecer la gestión del riesgo escolar y garantizar el derecho a la educación aun en escenarios complejos, priorizando la seguridad de estudiantes y docentes.




