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Desplazados regresan a Briceño sin garantías de seguridad tras enfrentamientos armados

La alcaldía de Briceño alertó la falta de la fuerza pública en el norte de Antioquia.

Centro de salud de Briceño alcanzado por las balas de los ilegales

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Las 27 familias desplazadas por los combates entre el Clan del Golfo y las disidencias del frente 36 de las Farc en zona rural de Briceño, en el norte de Antioquia, regresaron a sus viviendas, bajo una alerta por el riesgo de nuevos enfrentamientos y sin la llegada de la fuerza pública.

Las confrontaciones se registraron entre los grupos armados se registraron en al menos 10 veredas del municipio, y obligaron al desplazamiento de 48 personas hacia el casco urbano y el confinamiento de otras 500.

El alcalde de Briceño, Noé de Jesús Espinoza, advirtió que, aunque actualmente se vive una aparente calma, la situación sigue siendo incierta para las comunidades rurales.

“Las familias regresaron por voluntad propia, pero seguimos en una calma tensa. No hay garantías plenas de seguridad y las comunidades mantienen el miedo y la zozobra”, señaló el mandatario.

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El alcalde explicó que la ausencia de la fuerza pública se debe, en parte, al riesgo de artefactos explosivos sin detonar en las zonas donde se registraron los enfrentamientos, lo que ha obligado a un ingreso gradual y preventivo del Ejército Nacional.

Comunidades en medio del fuego cruzado

Los combates dejaron daños en el centro de salud de la vereda El Roblal, así como afectaciones en la capilla y en 28 sedes educativas rurales, lo que impactó a 375 estudiantes, quienes actualmente reciben educación semiescolarizada.

Las autoridades locales indicaron que aún no se ha podido realizar la evaluación técnica de los daños, debido a la falta de condiciones de seguridad para ingresar a las veredas afectadas.

Ante la situación, la Gobernación de Antioquia solicitó el refuerzo del pie de fuerza en Briceño y anunció la realización de un consejo de seguridad en el municipio para evaluar la situación de orden público y definir medidas de protección para las comunidades.