Así se logró el histórico fallo a favor de la Nación u’wa tras 30 años de defensa territorial
El pueblo u’wa obtuvo una sentencia de la Corte Interamericana que obliga al Estado a proteger su territorio sagrado.

La nación u’wa y su fallo histórico en los tribunales | Foto: Caracol Radio
Después de tres décadas de resistencia, la nación u’wa consiguió que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara al Estado colombiano por vulnerar sus derechos territoriales, culturales y ambientales.
Es la primera vez que un pueblo indígena del país logra una decisión de este nivel, que obliga a Colombia a proteger Zizuma, el territorio ancestral u’wa y a garantizar su participación en la administración del Parque Nacional Natural El Cocuy.Treinta años de lucha por el territorio sagrado
Daris María Cristancho, lideresa u’wa, entendió desde niña que su vida estaría atravesada por la defensa de su pueblo. Su madre la crió lejos de la comunidad para protegerla del rechazo que representaba su “doble origen”, y al regresar, Daris aprendió la lengua u’wa que hoy interpreta ante el mundo.
En 1995, la comunidad enfrentó su primer gran desafío: el Estado autorizó a la petrolera Oxy a realizar exploraciones en su territorio sin consulta previa.
Para los u’wa, el petróleo es “la sangre de la tierra”, un elemento sagrado cuya extracción rompe el orden espiritual. Las protestas y acciones judiciales se sucedieron durante años, mientras la presión militar, los desplazamientos y la violencia aumentaban.
La lucha llegó a la Corte Interamericana respaldada por EarthRights International, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo y la Onic. Allí, los magistrados escucharon testimonios como el de Cristancho, quien narró la represión que vivió su pueblo durante las protestas y el desalojo forzado que derivó en pérdidas irreparables.
En diciembre de 2024, el tribunal falló a favor de los u’wa y responsabilizó al Estado por permitir actividades extractivas y turísticas en tierras sagradas sin su consentimiento. El fallo ordena medidas contundentes: reconocer jurídicamente su propiedad colectiva, garantizar la cogestión del Parque El Cocuy y realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional.
Sin embargo, según Juliana Bravo, directora para Latinoamérica de EarthRights International, el cumplimiento avanza lentamente. “Ninguna de las medidas ha sido implementada a cabalidad. La sentencia es solo el inicio: ahora viene la etapa de asegurar que el Estado cumpla”, advierte.
La fuerza espiritual detrás del reclamo
Para los u’wa, la defensa del territorio no es solo una batalla jurídica, es un mandato espiritual. “No luchamos solo por los u’wa, sino por la vida del planeta. Cuando no haya agua ni comida, el hombre blanco no podrá comer plata”, afirma Cristancho.
El fallo también aborda un problema urgente: el turismo descontrolado en el Nevado del Cocuy, que amenaza ecosistemas glaciares esenciales para la regulación hídrica.
Durante un cierre parcial en 2018, acordado entre autoridades y comunidad, los u’wa realizaron pagamentos para restaurar el equilibrio espiritual del territorio. Semanas después, la nieve volvió a cubrir los picos tras dos décadas de ausencia.
Un legado para Colombia y el mundo
La sentencia es fruto del trabajo conjunto entre líderes u’wa, abogados, organizaciones sociales y una lucha que empezó en los años noventa y se transmitió de generación en generación.
Hoy, es una hoja de ruta para otros pueblos indígenas que buscan proteger sus territorios en América Latina.
Más que una victoria jurídica, representa un llamado urgente: entender la tierra no como un recurso, sino como un cuerpo vivo cuya supervivencia define también la de la humanidad.



