Madre se quejó por comportamiento de pasajeros que hacían mala cara a sus hijos en vuelo
La mujer señaló que las personas deberían tener más empatía

Imagen de referencia. Vía Getty Images. / Greg Bajor

El pasado 8 de febrero una mujer recurrió a redes sociales para desahogarse, pues sentía que estaba pasando por un momento muy difícil por falta de empatía de las personas que la rodeaban. De esta manera, decidió compartir varios trinos para compartir su experiencia y generar una reflexión que logre cambiar el comportamiento de la ciudadanía.
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Laura Neira, que es madre de unos pequeños, comenzó describiendo su fatal experiencia al indicar que se encontraba abordo de un avión y que en medio del vuelo notó que varios pasajeros tenían expresiones poco comprensibles para ella. “Estoy acá sentada en el avión y de verdad me cuesta muchísimo ver la cara de fastidio de muchas personas hacia los niños. Ustedes supieran todo lo que uno hace previamente para intentar que todo salga bien, no saben la ansiedad que uno como papá, mamá o cuidador siente”, indicó.
De esta forma, Neira aclaró que, por lo que notaba, la expresión de las personas se relacionaba con el comportamiento de sus hijos, pero que las personas deben ponerse en el lugar de los padres, pues no es una labor sencilla intentar que se comporten juiciosos todo el tiempo. “Primero, uno alista todos los juguetes, dispositivos, colores, libros, todo lo que pueda medio distraerlos durante todo el vuelo. Incluso, uno hasta les da chicle para que no se les tapen los oídos y no les duelan”, mencionó.
Asimismo, comentó que es normal que los menores se comporten de manera inquieta, porque están en proceso de crecimiento y son curiosos. Además, justificó que les agrada interactuar con personas nuevas. “A los niños les gusta socializar, entonces quieren hablarle al de adelante, al de al lado, al de atrás, se quieren parar en la silla para saludar. Ellos todavía no entienden a la perfección que deben hablar casi susurrando para no molestar a los demás”.
De igual forma, aclaró que es una tarea compleja la de alimentar a los pequeños, pues es difícil llegar al punto exacto en el que es suficiente, pero no mucho como para causar que tengan un comportamiento poco deseable. “Uno no les debe dar poquita comida, porque les da hambre. Y si son bebés, lloran y si son grandes se quejan. Pero si se les da mucha comida esto molestará al de al lado por ir a cambiar el pañal o para llevar al más grande al baño. Es así con todo.”
La madre reiteró que los padres suelen tomarse muy en serio la tarea de evitar que los pequeños molesten a las demás personas. “Uno como papá, mamá o cuidador hace todo por mantenerlos en serio entretenidos en algo, con el volumen de su voz pasito, quietos, casi que estatuas, para que no molesten a nadie”.
No obstante, reveló que para ella y muchos padres es incómodo este tipo de situaciones, porque se sienten juzgados y observados. “No saben de verdad la angustia que uno siente con las miradas de todo el mundo, como juzgan que un niño llora, que un niño hable duro, que un niño salude a todos, o porque suena la música de niños en el iPad o el celular para distraerlos como última opción”.
Del mismo modo, aceptó que es una gran responsabilidad tener un hijo y que al estar en lugares públicos se debe corregir a los menores o indicarles qué pueden hacer y qué no. “Obviamente, uno debe ponerles sus límites, que nunca empujen las sillas, que nunca tiren nada al piso, que nunca sean groseros con los demás. Es nuestra responsabilidad y hacemos todo por lograrlo.”
Finalmente, la mujer dejó una reflexión y cuestionó a las personas con poca empatía. “¿De verdad es necesario mirar a los niños mal porque lloran o hablan un poco duro? Los invito a que tengan un poquito de empatía. De verdad uno lo intenta todo para no fastidiar a nadie. Pero son niños, nunca se les olvide que ustedes no nacieron adultos”.




