¿Hay relación entre el crecimiento económico y la felicidad?

La felicidad de la población es un aspecto que de estudia desde diferentes aspectos e incluso la academia.

En el Día Mundial de la Felicidad se reveló el nuevo informe de Naciones Unidas junto a la firma Gallup, que destaca a Finlandia, Dinamarca, Noruega, Islandia y Holanda como los países que lideran ese índice.

El reporte destaca varios factores de la calidad de vida y la estabilidad de las sociedades para determinar cuáles son los habitantes más felices.

Sin embargo hay teorías que cuestionan esa medición, en especial en temas que hacen referencia al crecimiento económico. La revista The Economist llevó a cabo un análisis en el que destaca creencias de la cultura popular que dicen que “el dinero no compra la felicidad”.

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La publicación afirma que de los 125 países que participan del listado, 43 muestran como el producto interno bruto y la felicidad se mueven en direcciones opuestas. Cita los ejemplos de India, Japón e incluso Estados Unidos, en donde a pesar de que los habitantes tienen más capacidades económicas han expresado disminución de su felicidad.

A pesar de eso también cita ejemplos como los de Venezuela, en donde a medida que aumenta la crisis económica, sí disminuye la población que dice sentirse feliz.

Ese tema ha llevado a numerosos estudios alrededor del mundo e incluso es tema de una de las clases más exitosas que se dictan en la Universidad de Yale, en Estados Unidos. Se trata de “La ciencia de estar bien”, que es ofrecida por la profesora Laurie Santos.

La materia analiza lo que la psicología y la ciencia dicen acerca de la felicidad, y tuvo tanto éxito que se empezó a ofrecer de forma virtual. Su profesora señala que ser feliz no depende únicamente de la genética, sino de tener rutinas para ello, cambiar los hábitos y el comportamiento, compartir más tiempo con seres queridos y dedicar menos tiempo a las redes sociales y más horas a la vida real.

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