Así fue el terrible 'experimento de la cárcel de Stanford'

El ejercicio tuvo que suspenderse por su alto nivel de perversidad.

Así fue el terrible experimento de la cárcel de Stanford /

Es uno de los estudios psicológicos más famosos de la historia y se ha contado tantas veces que algunos ya lo consideran un mito.

El ejercicio consiste en un profesor universitario de psicología recluta a un grupo de estudiantes y les pide que imaginen que están en una cárcel. Nombra a algunos guardias y a otros prisioneros.

En pocos días, los "carceleros" se tornan tan sádicos y abusan de tal forma de sus "presos" que el experimento debe ser suspendido. El famoso experimento se llevaba a cabo en la Universidad más prestigiosa de Estados Unidos: Stanford, en California.

Las raíces del experimento se han trazado hasta otro controvertido estudio psicológico llevado a cabo una década antes en otra famosa universidad estadounidense, la de Yale.

Ese estudio se conoce como "el experimento de Milgram" porque fue dirigido por el psicólogo de Yale Stanley Milgram. Milgram quería analizar la obediencia a la autoridad.

Milgram quiso averiguar hasta qué punto un ser humano "bueno" es capaz de dañar a otro por seguir órdenes.

Su experimento fue muy controvertido porque engañó a los participantes, diciéndoles que se trataba de un estudio sobre memoria y aprendizaje.

Apenas comenzó el experimento, los guardias comenzaron a mostrar conductas abusivas que al poco tiempo se convirtieron en sádicas.

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Si bien habían recibido instrucciones de no dañar físicamente a los presos, llevaron a cabo todo tipo de violencia psicológica.

"El primer día que llegaron, era una pequeña prisión instalada en un sótano con celda falsas. El segundo día ya era una verdadera prisión creada en la mente de cada prisionero, cada guardia y también del personal", contó Zimbardo a la BBC en 2011, cuando se cumplieron 40 años desde su famoso experimento.

Varios de los presos empezaron a mostrar desórdenes emocional, sin embargo solo unos pocos de los estudiantes abandonaron el estudio.

El llamado "experimento de la cárcel de Stanford" llegó a niveles tan perversos que debió suspenderse menos de una semana después de comenzar. En total duró seis días.

La conclusión fue clara: la situación influye en la conducta humana y poner a personas buenas en un lugar malo las hace actuar mal o resignarse a ser maltratadas.

"(El estudio) nos dice que la naturaleza humana no está totalmente bajo el control de lo que nos gusta pensar como libre albedrío, sino que la mayoría de nosotros podemos ser seducidos para comportarnos de una manera totalmente atípica con respecto a lo que creemos que somos", le dijo a la BBC.

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