Una ‘Victoria’ ecológica en el Cesar
El Grupo Prodeco y la Alcaldía de La Jagua de Ibirico inauguraron en marzo este proyecto ambiental en el corregimiento.


Cesar
Desde marzo, los habitantes de La Victoria de San Isidro recibirán, de lunes a sábado, la visita de una empresa encargada de recoger los residuos sólidos de los hogares, a bordo de motocarros donados por el Grupo Prodeco. Estos residuos deberán ser separados apropiadamente, con el fin de realizar un óptimo proceso de reciclaje en el parque agroecológico La Victoria Recicla, para ser transportados posteriormente en estos vehículos, que son operados por personal del corregimiento.
Blanca Becerra es presidenta de la Junta de Acción Comunal de La Victoria de San Isidro; ella escucha atentamente todos los detalles del proyecto, esperando posteriormente reunirse con los vecinos y compartir opiniones: “esperamos mucho de este proyecto, y las cosas se han dado. Para que esto arranque, debe haber un acompañamiento de todas estas empresas que hoy nos apoyan, con seguimiento y una atención diaria. Esto nos genera empleo, oportunidades y ganas de salir adelante”.
“Es un orgullo para el Cesar que sea aquí en la Victoria de San Isidro, en donde desarrollemos este programa piloto que le apunta al bienestar de los habitantes. Este proyecto queremos llevarlo a La Jagua de Ibirico, a Palmitas y a Boquerón. Queremos a La Victoria limpia, con el apoyo de las empresas privadas y de toda la comunidad”, indicó Yarcely Rangel, alcaldesa de La Jagua de Ibirico, en el Cesar, quien desde hace más de 60 días asumió la administración del municipio, junto a los proyectos socioambientales que se desarrollaban anteriormente con las empresas privadas del sector.
Este ambicioso proyecto ambiental le apunta a familias de estratos 0 y 1, y estará ligado a un intenso acompañamiento mediante talleres, capacitaciones y asistencia técnica, con personal capacitado y con experiencia, con el fin de trabajar en proyectos productivos que tengan beneficios y rentabilidad para los habitantes del corregimiento. Sumado a esto, el proyecto incluirá la implementación de un programa de biotransformación urbana, que pretende mejorar los índices de seguridad alimentaria de la población.
“Son 50 familias beneficiarias de la biotransformación que se encargarán de transmitir su conocimiento al resto de familias que no se han sumado a la iniciativa, por una alimentación segura. Este caso de éxito tenemos que darlo a conocer a nivel nacional”, indicó Pilar Zabala, jefe del área de Comunidades del Grupo Prodeco, empresa que aportó el capital para esta inversión que ascendió a los 470 millones de pesos y que incluyó la contratación de la fundación Mima como operador, con el fin de brindar acompañamiento durante dos años a la comunidad y que ésta se adueñe del proyecto y lo cumpla a cabalidad.
La apuesta de este tipo de proyectos es precisamente el alto grado de fidelidad que asuma cada habitante con relación al uso que le dan a las basuras. Y es que en estos lugares tan apartados, a los que difícilmente hay presencia diaria de empresas públicas, es la comunidad la encargada de definir una política de aseo clara y efectiva. La Victoria quiere ser un reflejo de lo bueno, de las cosas positivas del Cesar. Ya de por sí, hoy dejaron atrás el lastre de la violencia que alguna vez tocó las puertas de sus casas, esas mismas casas que hoy están pintadas de alegría y porvenir.




