Jóvenes venezolanos en dificultades para planificar
En las farmacias no hay condones ni pastillas anticonceptivas.

El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Venezuela
La escasez en Venezuela está llegando a escenarios difíciles de creer, algo básico y humano como el sexo, ahora se practica en medio de la zozobra y le riesgo de un embarazo no deseado o una enfermedad de transmisión sexual.
Las pastillas anticonceptivas cada vez son más difíciles de conseguir y métodos artesanales o tradicionales como el del ritmo o el “coitus interruptus” cada vez son más comunes entre la juventud venezolana que, ante la difícil situación que afronta el país, prefiere no tomar el riesgo de tener que traer un niño al mundo.
“Los condones están carísimos, nadie los puede pagar, es muy difícil encontrarlos así que nos ha tocado recurrir a otros métodos o simplemente aguantar”
“Cada vez en más difícil conseguir las pastillas anticonceptivas, no tenemos como planificar y claro que nos da miedo quedar embarazadas, no hay como mantener un bebé en esta Venezuela”.
“Hay dificultades de todo tipo, no podemos salir de fiesta por la inseguridad y hasta al vida en pareja ahora es complicada, ni eso podemos hacer con tranquilidad”.
Para quienes resultaron siendo padres resulta un drama la crianza de los niños más pequeños por cuenta de la escases y la especulación con los precios de los pañales, la leche y los medicamentos pediátricos.
“No hay leche ni pañales y para comprarlos me toca llevar el bebé o la partida de nacimiento para que me los vendan, me toca comprarlos a los vachaqueros casi a diez veces por encima del precio del mercado”
“Llevo una semana buscando unas cremas que necesita mi hija urgentemente, tiene 3 meses y se sufre mucho para encontrar la fórmula (leche), esto es muy duro, me dan ganas de llorar, yo soy una madre soltera y tengo que levantarme a las cuatro de la mañana a hacer filas con mi hija”
“Es muy difícil y cada día es peor, tenemos que dejar de comer nosotros para darle de comer a ella, usamos pañales de tela y los desechables solo en caso de emergencia”
Testimonios como estos se escuchan en las filas de las farmacias donde los precios de este tipo de artículos están por las nubes.




