Suspensión progresiva de servicios hospitalarios por “Anemia financiera”
La advertencia se hizo en Cartagena en el Congreso de las Empresas Sociales Del Estado y Hospitales Públicos de Colombia
La suspensión de los servicios hospitalarios en Colombia es un hecho por falta de dinero para operar
Con la denominación “Anemia Financiera” por parte de los directivos de las empresas sociales del estado de todo el país, es inminente que en forma progresiva, desde el punto de vista administrativo, técnico y operativo, se comiencen a cerrar diferentes servicios de hospitales públicos, ante la imposibilidad de cumplir con las obligaciones
Ya es evidente en los Hospitales Universitarios de Santander y el Valle del Cauca, al igual que en Cartago y la Clínica Minerva del Tolima, que es privada, entre otros
Corrobora el anuncio hecho dentro del marco del XIII Congreso Nacional de Hospitales Públicos que se cumple por estos días en Cartagena, la noticia de las últimas horas acerca de la suspensión de servicios en varios hospitales de Bogotá, además se la clausura de algunos Centros de Atención Médica Integral y Unidades Básicas de Atención, con lo que se afectan a miles de usuarios
“Lo anterior es una realidad. Es el efecto lógico de la grave situación. Nosotros salvamos vidas en los hospitales y no podemos arriesgarnos a perder ni una sola por imprevisión, que perfectamente se convierte en descuido o negligencia por no advertir que sin las mínimas herramientas es imposible operar. Me refiero a que si no tenemos cómo pagar a los profesionales médicos, sus asistentes, los medicamentos, los instrumentales, los dispositivos y elementos que muchas veces son desechables y no reutilizables, es absolutamente insostenible ofrecer un servicio adecuado. Lo que viene ocurriendo sencillamente es el efecto racional del desangre financiero”, advirtió la Presidenta de la Asociación de Hospitales Públicos de Colombia Olga Lucía Zuluaga Rodríguez
La experta y vocera de las empresas sociales del estado en el país, invitó al gobierno para que sea consciente de la situación que pasó, como lo habíamos alertado oportunamente, de ser un peligro latente, a una realidad innegable, que muy bien conocen los expertos del Ministerio de Salud
“Nuestro deber como administradores de servicios hospitalarios, era el de prevenir, señalar y orientar a los máximos responsables sobre los riesgos con altas probabilidades de ocurrir una suspensión progresiva, debido a nuestra experiencia en la práctica. Pero se nos vino encima la cruda verdad
Es necesario que el estado solucione de una vez y en forma definitiva esta crisis, que no se limita simplemente a lo financiero, sino a la claridad y equidad en las reglas del juego. Eso depende de la voluntad política del Presidente Santos y de su gobierno”, puntualizó.




