Colombia pierde anualmente $719.000 millones por robo de energía
Las pérdidas impactan directamente sobre la calidad del servicio.
Lo que más llama la atención del estudio es que esos 719.000 millones de pesos que se pierden anualmente en energía por robo de la misma, lo deben costear las personas que sí pagan su factura legalmente. Si el incremento no llegara a la factura del consumidor, la calidad del servicio bajaría, señala un estudio realizado por Sienco, un grupo empresarial de soluciones en ingeniería y consultoría.“Este valor que anualmente las empresas distribuidoras pierden por el robo continhi del servicio de energía impacta en el valor que se le traslada al usuario que legalmente paga por su servicio o se ve reflejado en la calidad que se presta del mismo”, así lo explicó el gerente del grupo Sienco, Iván Reyes.Añadió que “al calcular el costo efectivo de esta situación la misma empresa traslada el valor a quien recibe el servicio o el mismo recorte de la infraestructura del mismo, impactando la calidad de la energía distribuida”
Frente a esto, el grupo empresarial hizo una llamada al gobierno y a las empresas prestadoras de energía para que busquen soluciones tecnológicas, “las empresas distribuidoras de energía deben tener mecanismos necesarios y soluciones eficientes para detectar la problemática que impacta al usuario final”




