Gaula de Cartagena logró la captura de cinco presuntos extorsionistas
Los operativos antiextorsión fueron desplegados de manera simultánea en Cartagena y el Departamento de Sucre.
En Operativos realizados en la ciudad de Cartagena, San Juan de Nepomuceno y el municipio de Corozal (Sucre), fueron capturados en flagrancia 05 personas, vinculadas a llamadas extorsivas realizadas a diferentes comerciantes de la ciudad Cartagena, utilizando como modus operandi para el pago de los dineros exigidos las consignaciones mediante empresas de giro
En un primer operativo antiextorsión desplegado en el barrio Manga, miembros del Gaula de la Policía Nacional capturaron en flagrancia a Kadir Barrios Arrieta, de 33 años, momentos después de recibir de su víctima la suma ($500.000) Quinientos mil pesos, como adelanto de ($1.000.000) un millón de pesos, producto de la extorsión de la que le venía haciendo a su víctima a cambio de no publicarle unas fotos intimas en las redes sociales
En el municipio de San Juan Nepomuceno, miembros del Gaula logran la captura de Angel Alberto Caro Hernandez, de 21 años, cuando reclamaba el pago de ($500.000) Quinientos mil pesos, dentro de una primera exigencia extorsiva por total de ($2.000.000) Dos millones de pesos, a una comerciante de la capital bolivarense, a cambio de no atentar contra su familia y de sus trabajadores
Por otra parte en el municipio de Corozal, en el departamento de Sucre, fueron capturados los particulares Omar José Buelvas Ricardo de San Antero (Córdoba) y Diana Patricia Castillo Peralta de San Andrés Islas, momentos después de reclamar un giro por valor de quinientos mil pesos ($500.000), producto de la extorsión que le estaba haciendo a su víctima, una comerciante de la ciudad de Cartagena a cambio de atentar en contra de su integridad y la de su familia
De igual forma unidades adscritas al Gaula Bolívar, lograron la captura en flagrancia del particular Victor Miguel Polo Bossio en inmediaciones a la terminal de transportes de Cartagena minutos después de retirar un giro por el valor de dos millones de pesos exigidos a un comerciante de la ciudad con el fin de no atentar en contra de su vida o la de su familia.



