El cuento de la Campeona que no contó Gabo
Pedro Teherán el hombre en Macondo de las 200 mujeres que Dios premio dándole más que los demás donde sabemos


Las mujeres que el arroz se les vuelve cucayo aseguran en Aracataca que a Dios se le pasó la mano con Pedro Teherán y le puso más de la cuenta, volviéndolo irresistible para muchas mujeres que por curiosidad o por física pasión querían hacer el amor con él
El exmilitar del Ejército Colombiano dice que aquellos tiempos fueron únicos y en todas las batallas del amor salió por la puerta grande dejando la huella imborrable de sus medidas y tamaño en las exhaustas amantes que lo que hacían era darle buen uso a la Campeona, sobrenombre que ellas mismas le pusieron cuando la buena fama le llegó
Como buen militar Pedro aplicaba con puntualidad algunos dichos como el famoso que dice “Papaya puesta”:“Papaya que me comía. Yo lo que hice fue hacer feliz a cuanta mujer se dejaba amar. Creo que pasé de las doscientas mujeres. Me gustaban de todos los colores y tamaños no tenía problema con eso. No me quejo, amé hasta que me cansé, hoy tengo cinco hijos y 88 años y aquí estoy con mi compañera la Campeona”: Asegura Pedro sentado en su silla en la puerta de su casa apoyado en un caminador Estas historias que caen en las calles de Aracataca, ruedan desde hace años de un lugar a otro a la espera de narradores que las visibilicen pues las mismas requieren de un cúmulo de palabras para seguir existiendo. Fueron reales, ocurrieron aquí, donde muchas de ellas no fueron narradas por el mejor de todos, Gabo el eterno y único




