Señor Periodista.
las noticias no tienen ideología, las opiniones en cambio siempre van a estar inclinadas hacia un lado.
Señor Periodista
¿Qué es el periodismo? ¿Cuál es la labor del periodista de hoy? ¿Se puede de verdad ser objetivo? Son las preguntas que en medio de tantas coyunturas se hacen oyentes, lectores y televidentes en estos tiempos. No sólo en un tema como los deportes, sino también en otros espacios de información y opinión como la política, e incluso el entretenimiento. Traigo a la pizarra el tema, porque me parece curioso que últimamente se critique de manera tan acida a los periodistas que dan a conocer abiertamente su opinión, e incluso sus ideologías, como si por el hecho de ser comunicadores, ya su naturaleza humana desapareciera
En el fútbol por ejemplo, es muy singular que un gran periodista como Thomas Roncero del Diario As de España tenga tantos fanáticos, no sólo por ser un gran profesional, sino también por su ya bien conocida inclinación madridista, y su apoyo incondicional al equipo merengue, mientras en Colombia, muchos descalifican a quienes hemos también revelado sin temores nuestros gustos, sin que esto nos ponga o nos quite como periodistas
En la política es igual, con dolor de colega, soy testigo a diario de cómo se maltrata la dignidad profesional, de periodistas admirables como Daniel Coronell, o Claudia Gurisatti, que en el papel son bien distintos, con inclinaciones de pensamiento completamente distantes, pero igual de destacados en nuestro medio, y aun así sometidos a ofensas y agravios por cuestionar a unos, y destacar a otros. Anderson Cooper dice que el periodista es bueno hasta cuando tiene opiniones diferentes de quien lo lee en la prensa, lo ve en la tele, o lo oye en la radio, y es absolutamente cierto, la objetividad es ese falso argumento idílico y utópico que se usa como plataforma para los insultos y descalificaciones, a quienes a diario nos traen las noticias, porque al fin y al cabo las noticias no tienen ideología, las opiniones en cambio siempre van a estar inclinadas hacia un lado. Ojalá como sociedad podamos ser más tolerantes, con la iniciativa del debate respetuoso y miremos con sentido más humano a quienes están detrás de un micrófono o una cámara.




