El sospechoso embarazo de la esposa de uno de los espías cubanos
Gerardo Hernández, recientemente liberado, anunció, tras su reencuentro con su esposa, que será padre en dos semanas


La historia de Gerardo Hernández, uno de los prisioneros cubanos que fue liberado por Estados Unidos, en medio de los acercamientos entre Washington y la Habana, es vista en la isla y en el mundo entero como el triunfo del amor pese a las mayores adversidades
Y es que Hernández, quien permaneció en una prisión norteamericana por 16 años, estaba condenado a dos cadenas perpetuas y 15 años de encarcelamiento, razón por la cual su esperanza de reencontrase con su esposa Adriana, en Cuba, eran prácticamente un sueño. Sin embargo, más pudo el amor y la voluntad de la pareja que, pese a la distancia, logró sortear la privación de libertad de Hernández y las trabas para que su esposa pudiese ir a Estados Unidos y pudieron concebir un hijo "a distancia", según el propio Hernández
Según señaló, en medio de un gesto humanitario se crearon las condiciones para que aun en la distancia el sueño de tener un hijo se pudiera concretar
Ahora solo faltan dos semanas para que Gerardo y Adriana, quienes se reencontraron en la isla, tras la liberación de Hernández, puedan tener a su bebé Gema entre brazos
Gerardo ha dicho estar muy impresionado con el recibimiento popular a su llegada a Cuba, tanto de sus vecinos como de todas las personas en general
“Prácticamente no puedo caminar por las calles sin que alguien me dirija una palabra de afecto y cariño", asegura Hernández, quien duró recluido en una cárcel norteamericana por 16 años
Su comunicación con el mundo exterior se daba a partir de las cartas que recibía y que en un día podían llegar hasta más de cien, según relató.




