América con A de Angustia
Aquí todos, incluídos algunos no seguidores del equipo, sólo piden que con la mecha no se trapee más el piso.


En los últimos años a los hinchas del América de Cali les ha tocado recurrir a la historia para calmar sus penas y angustias tras tres temporadas en la categoría B. Han sido momentos dolorosos, no solo desde el mismo momento del descenso, que realmente pudo haber sido necesario para aliviar muchas inconsistencias como institución, sino también otros como el partido que se perdió en la final de la B ante Alianza Petrolera y luego el repechaje ante Cúcuta. La historia sigue siendo el único patrimonio del hincha escarlata, porque el presente está hipotecado, no solo por las profundas deudas del equipo con sus acreedores, sino porque la presente junta directiva así lo ha hecho. Si bien hay que reconocer la competencia y solvencia de directivos como Oreste Sangiovanni en temas administrativos, es notable que aún mayor que sus propias deudas económicas, son las deudas deportivas del equipo, que se resume en una institución 13 veces campeona del fútbol colombiano, cuatro veces subcampeona del fútbol continental, y protagonista durante décadas del espectáculo de la pelota, que hoy ha sido rebajada a una institución que no solamente juega en la categoría B, sino que tiene una plantilla de la B, con técnicos de la B, y lo que es peor, con un pensamiento literal de segunda
América fue salvado SÍ, pero quedó en estado vegetativo, donde no produce, ni dinero como lo argumentan las directivas, ni fútbol como lo evidencian los hinchas, América cayó en una situación tan aguda, que su hinchada ya ni siquiera siente rabia o dolor, el hincha de hoy se da cuenta que la impotencia sólo lo lleva a sentir pena, y de la pena se llega a la indiferencia, y de la indiferencia se termina en la nada. “La mechita” necesita del hincha, necesita de su presencia en el campo, pero el hincha no vive simplemente de llevar puesta la camiseta, ni tampoco América vive solamente de decir que tiene millones de hinchas, ambas partes deben intercambiar esfuerzos, el club ofrecer espectáculo en el campo y el hincha su inversión para que el engranaje tenga frutos, pero esto parece ser una formula lejana, porque América parece complacer sólo a su junta con el fútbol que muestra, y porque el hincha parece tener más criterio deportivo que los dirigentes, lo que lo convierte en un espectador exigente
Ojalá América salga de este bache, ojalá la junta directiva y su presidente terminen teniendo la razón, y que con muy poco se haga mucho, que no se termine convirtiendo al retirado en competente, al no apto en sensato, y al inexperimentado en erudito, porque América no es un laboratorio, pero si la formula no es otra que esa y tiene el resultado que todos los hinchas anhelan, no tendremos la insensatez de no aplaudir el riesgo, porque aquí todos, incluídos algunos no seguidores del equipo, sólo piden que con la “mecha” no se trapee más el piso
Una reflexión: Respetando a todos los técnicos, es incomprensible que América haga acercamientos con entrenadores que están tan alejados no solo de la competencia y de la actualidad del fútbol, sino que también se encuentran supremamente distantes del corazón del hincha escarlata, que no se convierta el fútbol en algo tan “dinámico” como la política, aquí no vale el “Todo Vale”.




