Insectos del pasado ayudan a predecir futuro climático,dicen investigadores
Se trata de una de las más detalladas investigaciones sobre el pasado ambiental del Páramo de Frontino, Antioquia.
Una de las más detalladas investigaciones sobre el pasado ambiental del Páramo de Frontino, en Antioquia, basada en la presencia y características de insectos fósiles, evidencia la transición que experimentó el clima de este lugar
En su estudio, el profesor Gonzalo Abril Ramírez, único paleoentomólogo en Colombia, comparó el pasado del páramo antioqueño, donde hace 18.000 años hubo hielo, con lo que ocurre actualmente en la Sierra Nevada del Cocuy
La investigación se desarrolla hace unos 15 años en la Universidad Nacional -Sede Medellín-, y en sus resultados el profesor Abril logró determinar las épocas de sequía o frío extremo en el Páramo de Frontino, gracias a unos insectos conocidos como quironómidos
Según el investigador, la mejor presentación de estos animales, que pertenecen a la familia Chironomidae, similares a los zancudos, es advertir que son los más destacados paleoindicadores meteorológicos
El reporte de la Universidad Nacional sede Medellín precisan detalles del recorrido de la investigación y sus resultados: “Miles de años atrás, debido a la evolución de la tierra, la temperatura aumentó y derritió el hielo que cubría el páramo, lo que llevó a la formación de lagunas de alta montaña, que al evaporarse se sedimentaron y originaron las turberas, explicaron en sus estudios científicos
Las turberas son conocidas como antiguos lagos (paleolagos) de origen glaciar que almacenan varias capas de sedimentos en las que se pueden encontrar insectos, polen, fibras vegetales, arena y otras evidencias de erupciones volcánicas o transformaciones del ambiente
Justamente por eso se consideran, según la convención Ramsar, unos de los mayores depósitos de carbono del mundo, pues contienen diversidad de restos que se han acumulado in situ en terrenos anegados
Registros fósiles La turbera Llano Grande fue descubierta en una expedición académica en Frontino por los profesores Orlando Rangel, Luis Parra, Alexis Jaramillo y César Velásquez, de las sedes Bogotá y Medellín. Esta fue elegida para realizar varias perforaciones con sondas y extraer una muestra de los sedimentos almacenados por miles de años, con el fin de buscar quironómidos, insectos cuyo ciclo de vida se da en el agua, donde mudan tres veces para seguir su crecimiento. De este proceso resultaron cápsulas cefálicas (cabezas) y cuerpos larvales, los cuales fueron usados como registros fósiles
En Llano Grande, a 20 kilómetros de la cabecera municipal de Urrao y a 3.600 metros de altura, los investigadores de la UN realizaron perforaciones de 15 metros de profundidad (equivalentes a 8,8 personas de 1,70 m de estatura, una sobre otra). El docente de Entomología seleccionó 70 centímetros, entre los 12 y los 12,70 metros (m), para hacer el análisis que antes habían realizado palinólogos (quienes estudian polen fósil como indicador del cambio climático)
El profesor Abril, destacado por su experiencia en paleoentomología (estudio de artrópodos extintos), determinó que en esa pequeña franja de suelo, que data de 13.850 años antes de nuestra era, según pruebas de radiocarbono, se encuentra un registro que da cuenta de una fase muy fría, una sequía y una fase fría
Sin embargo, para reconstruir el pasado fue necesario un análogo moderno que permitiera conocer a fondo la entomofauna (fauna de insectos) y los fenómenos de sedimentación lagunar en páramos y superpáramos, por lo cual se abordó también el caso de la Sierra Nevada del Cocuy. El estudio estableció que allí está ocurriendo el mismo proceso, a nivel de organismos, fenómenos de sedimentación, transporte de material particulado a las cuencas y colonización de la vegetación
El docente afirma que en el Cocuy, hace unos años, había una laguna en la que flotaban témpanos de hielo. Hoy el hielo ha desaparecido, como sucedió en Frontino hace 18.000 años
Señales de cambio climático Según lo manifiestan los expertos, este estudio podría concebirse como el de más alta resolución en su tipo, y la perforación, como una de las mejor datadas del mundo
La investigación cuenta con la participación de los profesores Luis Norberto Parra (geólogo) y Carlos Monsalve (palinólogo), así como de funcionarios de Parques Naturales Nacionales, técnicos de Boyacá y Frontino. De igual forma dispone de la asesoría en datación de la Universidad de Ginebra, en Suiza
Las extracciones fueron hechas con sondas rusas modificadas y en cada muestra de sedimento se localizó una enorme cantidad de elementos útiles para el análisis. Así lo asegura el geólogo Luis Norberto Parra, quien explica además que en Frontino hay restos de quironómidos de una época en la que el páramo era mucho más frío, similar al Cocuy
De hecho, la Sierra Nevada es hoy un superpáramo (vegetación acorde a una temperatura promedio de 2°C), mientras que Frontino no llega a serlo, a pesar de que en el pasado sí lo fue
En cuanto a la importancia de este tipo de análisis, el profesor señala que son fundamentales para entender el cambio climático, tema vital para la civilización moderna. “Se emplea lo que ha sucedido en el pasado para predecir lo que puede ocurrir respecto al cambio climático”, concluye
Con la mira en el Cocuy El material recolectado confirmó la presencia de tres fases que dan cuenta de la formación, transporte y deposición del material acumulado: tefras (de origen volcánico), palaeosuelo y mineral, acompañadas de cambios en las características de los quironómidos, los cuales a medida que aumentaba la temperatura, se fueron adaptando a la transición hacia ambientes de páramo más cálidos
Igualmente, en los suelos se hallaron nuevos géneros de estos insectos y la posterior desaparición de dos específicos (Podonominae y Diamesinae), debido a una larga sequía, entre los años 13.800 y 13.972, que se prolongó por cerca de 172 años
También se determinó la presencia de una capa de cenizas de nueve centímetros, lo que indica la ocurrencia de una gran erupción volcánica que se fijó de forma inmediata en la laguna, sin afectar a estos animales
Los géneros de los insectos dominantes durante la fase muy fría en el Páramo de Frontino tienen sus equivalentes ecológicos en la actualidad, en la Sierra Nevada del Cocuy. De ahí que con base en la variación climática y el hallazgo de los registros fósiles de quironómidos desaparecidos en las lagunas del páramo de Frontino, se pueda inferir que las lagunas de la Sierra Nevada del Cocuy han iniciado su fase de desaparición como cuerpo de agua
El profesor Abril destacó la importancia de este tipo de investigaciones no solo para el país, sino para el planeta, por lo que aseguró que requieren mayor financiación, para elaborar la que podría ser la mejor reconstrucción climática del país a partir de insectos”




